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Archivo del 29 de marzo de 2010

Fernando P.Méndez González: Solvencia bancaria

lunes, 29 de marzo de 2010

22/03/2010
El sistema financiero español no atraviesa su mejor momento. Lo sabemos y, además, lo sufrimos. Las empresas y los ciudadanos españoles somos los que más dificultades tenemos para acceder al crédito de toda la Unión Europea.
Sin duda, la incapacidad del sistema financiero para cumplir su función fundamental -conceder créditos a ciudadanos y a empresas solventes- es hoy uno de los principales factores que nos retienen en esta crisis, contribuyendo, con su incapacidad, a que ciudadanos y empresas solventes dejen de serlo y se incremente, cada día, el número de desempleados.
Por ello, las agencias y mercados están juzgando a nuestros bancos y cajas con severidad. Creo, sin embargo, que los están juzgando con una severidad excesiva, porque están sobrevalorando los riesgos en los que se hallan incursos.
Riesgos y solvencia
No se trata de minimizar tales riesgos, bien conocidos, al menos los inmobiliarios, lo cual sería irresponsable, sino de evitar una sobrevaloración relativa de los mismos, lo cual conduce a una percepción inadecuada de la solvencia real del sistema que, a su vez, puede conducir a exigir provisiones excesivas y, en última instancia, a dificultar su función crediticia, la cual requiere inexcusablemente también -no lo olvidemos- la solvencia de los solicitantes, si no queremos que nuestros depósitos y nuestras inversiones en títulos hipotecarios y, en general, bancarios, desaparezcan por el desagͼe. Debemos recordar que una de las razones fundamentales de esta crisis radica en las alegrías excesivas de los gestores del sistema durante los días de vino y rosas.
Tal sobrevaloración se debe, en mi opinión, a que no se tienen en cuenta dos características esenciales de nuestro sistema jurídico, especialmente por las agencias de calificación y no sé si por nuestros organismos reguladores.
A saber, en nuestro país:

1) El acreedor puede exigir ampliación de las garantías, en determinados casos -art.1129 del Código Civil- y, concretamente, cuando el valor del bien hipotecado haya disminuido en más de un 20 por ciento si la hipoteca se halla afecta a una emisión de títulos hipotecarios, como suele ser frecuente -art. 29 del Reglamento del Mercado Hipotecario-Por muchas razones, las entidades financieras no están utilizando esta posibilidad.
2) La responsabilidad por incumplimiento de un crédito hipotecario no recae exclusivamente sobre el bien hipotecado -salvo que así lo hayan pactado acreedor y deudor, lo que aún no he visto en mis casi 30 años de ejercicio profesional-, sino también sobre el resto del patrimonio del deudor, incluyendo su salario, hasta un cierto límite mínimo.
Ello significa que el deudor hipotecario no puede liberarse de la deuda entregando las llaves de la casa al acreedor -como sucede en algunas jurisdicciones del Common Law, y no en todas, pese a lo que por aquí se cree-, lo que constituye un fuerte estímulo para que el deudor no deje de pagar -al que se une el hecho de que el bien hipotecado es, normalmente, la propia vivienda y que la hipoteca, ordinariamente, sirve de garantía al préstamo necesario para adquirirla- Significa también que la evolución negativa del desempleo constituye una disminución de las garantías de cobro con las que el acreedor hipotecario cuenta en nuestro sistema, como es una parte del salario del deudor.
Condiciones bancarias
En definitiva, en primer lugar el valor de las garantías hipotecarias ha disminuido, pero las entidades financieras españolas pueden exigir garantías complementarias, aunque no lo hagan, algo que no pueden hacer muchas de sus competidoras.
En segundo lugar, el deudor no puede liberarse de la deuda entregando la finca hipotecada, lo que constituye un estímulo para el cumplimiento, algo que no sucede en todas las jurisdicciones, especialmente de Common Law.
En tercer lugar, la hipoteca no es la única garantía de un préstamo hipotecario, sino también, previa excusión, el resto del patrimonio del deudor, lo que no sucede tampoco en todas las jurisdicciones, especialmente de Common Law.
Todo ello debería ser tenido muy en cuenta antes de emitir juicios, un tanto precipitados, sobre los riesgos comparativos de las entidades financieras españolas, y también antes de promulgar regulaciones no siempre justificadas.
A pesar de ello, el sistema financiero no es capaz de cumplir su función crediticia, lo que constituye un grave lastre, si no el más grave -a la altura de nuestra rigidez laboral- para ver la salida del túnel. No hay, sin embargo, el menor debate sobre esta cuestión. Sorprendente, ¿o no?
Fernando P.Méndez González, miembro del Consejo Editorial de elEconomista.

Un juez anula tres contratos ‘swaps’ al Sabadell y le obliga a devolver el dinero

lunes, 29 de marzo de 2010

Hipotecas – Por información engañosa
La sentencia dice que la información ofrecida por el banco les indujo a error
El banco tendrá que devolver 6.287 euros más los intereses a tres clientes
El ‘swap’ fija que, si los tipos bajan, el cliente debe pagar al banco
Europa Press | Madrid 26/03/2010 El Mundo
El juez ha declarado nulos tres contratos ‘swap’, de permuta financiera, suscritos por el Banco Sabadell con dos autónomos y una pyme, a los que deberá de devolver el dinero por no advertirles de los riesgos de una posible bajada de los tipos de interés, según una sentencia dictada el pasado 9 de marzo.
La sentencia afirma que el contrato «no especifica nada sobre los riesgos concretos de la operación modalidad ‘swap’, ni de los riesgos de una variación en los tipos de interés’
La sentencia relata como la directora de una sucursal de Banco Sabadell se puso en contacto telefónico con sus clientes de préstamos hipotecarios para ofrecerles el producto ‘swap’, por el cual, en el caso de que el tipo de interés de referencia suba, el banco debe abonar la diferencia al cliente, y en el supuesto de que el tipo de interés baje es el cliente quien tiene que pagar al banco.
La sentencia concluye que los contratantes «se acogieron a la firma del ‘swap’ porque la información ofrecida por el banco les indujo a error sobre las posibilidades de rentabilidad, debido a una información defectuosa».
El Juzgado de Primera Instancia de Castropol (Asturias) estima así íntegramente la demanda presentada por los afectados, declara nulos los contratos y obliga a la entidad a devolver un total de 6.287 euros más los intereses. Fuentes del Banco Sabadell confirmaron a Europa Press que los servicios jurídicos de la entidad están estudiando el contenido de la sentencia y si presentarán el correspondiente recurso contra ella.
Se anulan los contratos
El ‘swap’ establece que, si el tipo de interés baja, es el cliente quien tiene que pagar al banco
El juez anula los contratos porque, en ellos «no se especifica nada de los riesgos concretos de la operación modalidad ‘swap’, ni de los riesgos de una variación en los tipos de interés como la que se preveía podía producir».
Asimismo, el dictamen concluye que el banco debió informar al cliente sobre la posible variación de los tipos de interés «a pesar de que ello conlleve un riesgo de no contratación».
Cargos por bajadas en el Euribor
Unos meses después de firmar el contrato «de forma libre», los clientes detectaron cargos en los extractos bancarios de sus cuentas corrientes causados por las bajadas de tipos de interés y fue entonces cuando tuvieron conocimiento de la «esencia» del contrato, explica la sentencia.
Por ejemplo, uno de los tres clientes, tras firmar el contrato, sumó dos abonos en septiembre y diciembre de 2008 por valor de 57 euros cada uno y tres cargos en marzo, junio y septiembre de 2009 por importes de 718 euros, 1.273 euros y 1.445 euros, respectivamente.
La sentencia advierte al Banco Sabadell de que debe informar al cliente de que «tales desigualdades pueden producirse y hacerlo de una forma tan exhaustiva que impida la contratación de servicios que rápidamente le puedan producir unos perjuicios económicos persistentes, a través de un sistema de información imparcial, claro y no engañoso».