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Se queja de que quieren involucrarle en Astapa
Amparo de la Gama.- 30/05/2010
El candidato del PP por Estepona para las elecciones municipales de 2011, José María García Urbano, el notario en cuyo despacho se firmó la moción de censura que derrocó al ex alcalde marbellí Julián Muñoz en agosto de 2003, se ha convertido en un blanco fácil en la ciudad costasoleña.
Cansado de que le critiquen por esta circunstancia, en una entrevista concedida a El Confidencial señala que “me parece un desacierto esa denominación que me dan. Tal vez dicen eso porque no pueden decir nada de mí. Soy funcionario del Estado y estoy al servicio de cualquiera que lo requiera. No somos notarios de unos ni de otros, sino de quienes acuden a la notaría. En el caso de la moción, sólo fue la legitimación de las firmas de un documento que trajeron hecho”.
Nadie se creía que este notario de Estepona, nacido en Málaga, sería el elegido para encabezar las listas del Partido Popular de Estepona en 2011. Nadie y menos los miembros de la ejecutiva del PP de Estepona, que piensan que hay “personas más cualificadas dentro de la ejecutiva local para representar los intereses locales”. Pero José María García Urbano es el hombre de Elías Bendodo, presidente popular en Málaga, y Bendodo a su vez es el hombre de Javier Arenas. Con eso está dicho todo.
Con acierto y buenas maneras y obviando los dardos que le llueven a espalda y que algunos provienen de su propio partido, García Urbano destaca la labor que hasta el momento ha hecho el presidente del partido Ignacio Mena: “Para mí, es meritoria porque ha conseguido que no haya disensiones en el centro derecha que representa el Partido Popular”. A preguntas de si piensan que le están haciendo “la cama” desde el propio PP local, recalca que “no tendría sentido, ya que existe un proyecto común y una idea común y eso se nota en la sede del partido”.
En Astapa pidió el desglose para un cliente
La última noticia en la que aparece de nuevo su nombre es en el sumario del Caso Astapa, operación en la que declaró como testigo. Según la Unidad de Inteligencia Financiera Española para la Prevención del Blanqueo de Capitales (Sepblac), José María García Urbano, en calidad de notario, pidió el desglose de las notificaciones que había realizado sobre un cliente, para que no constaran “en el caso de ser posible” en el momento del levantamiento del sumario.
García Urbano declaró como testigo en el juzgado que se encarga del caso el pasado 9 de diciembre de 2008 y basó su petición en que, de lo contrario, “lo iba a dejar en una situación complicada en una sociedad pequeña como Estepona”. La jueza que instruía entonces esta investigación, Isabel Conejo, dio traslado de la petición al Ministerio Fiscal.
Según ha declarado García Urbano a este diario, “me ha molestado que se saque de contexto algo que queda en el estricto ámbito de la confidencialidad”. Según el notario, la jueza le dijo que tras tomar una decisión le avisaría, “pero nunca más se puso en contacto conmigo y ahora veo esto en el sumario”. El fiscal Anticorrupción, Valentín Bueno, consideró que “no hay razón” que justifique la petición de desglose, pues en su condición de notario se ha limitado a cumplir con la obligación legar de dar cuenta al Sepblac de determinadas “operaciones sospechosas”. Una circunstancia que el fiscal considera además que puede ser de interés en la causa y que “necesariamente debe quedar reflejada en sus declaraciones”.
Dardos para Arenas
Desde la presentación de su candidatura, en el que el PP elogió a su candidato como alguien “muy bien valorado”, “muy reconocido por su gran valor profesional”, al notario alcaldable le han llovido palos por todos los lados. El portavoz del grupo socialista en el Parlamento Andaluz, Mario Jiménez, le acusó de “ser el notario de Jesús Gil” en pleno parlamento y censuró a Javier Arenas por lo poco acertado que está en sus fichajes para las próximas elecciones.
El cruce de descalificaciones estaba servido y la portavoz del grupo popular en el Parlamento, Esperanza Oña, reprochó al PSOE-A que estaba “injuriando” a un profesional como el notario José María García Urbano, por el simple hecho de ejercer su trabajo, mientras que el ex alcalde de Estepona, Antonio Barrientos, pasó por la cárcel por el Caso Astapa. Oña criticó que el PSOE hable del PP en Estepona olvidándose de que la Operación Astapa contra la presunta trama de corrupción urbanística en el municipio se llevó a cabo bajo el mandato de un alcalde socialista.
La portavoz del PP insiste en el argumento de que los socialistas están “aterrados porque saben que van a perder las elecciones en Estepona y que en la mayoría de municipios andaluces se va a producir un cambio en beneficio del PP”. Sin embargo, lo que Oña no puede obviar es que las presiones del propio PP esteponero ya obligaron en su día a la popular a Silvia Cabrera a abandonar las filas populares por “no poder soportar la presión de la ejecutiva y considerarla una imposición del partido”.
García Urbano, según ha sabido El Confidencial de fuentes cercanas al PP malagueño, “podría estar en una situación delicada porque quieren ponerse delante de él cargos del partido que no podrían hacerle sombra nunca a Valadez. Si alguien puede ganar las elecciones en Estepona es García Urbano”.
Desde el PSOE se instó al notario a que hiciera pública su declaración de bienes, poniendo como ejemplo de esta medida dirigida a la transparencia de gestión municipal al propio David Valadez. García Urbano ha explicado a este diario que “el listado de sus propiedades esta en el registro de la propiedad y que cualquier Esteponero puede consultarlo porque nada tiene que esconder”.