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Asociación Independiente de Registradores
                                 



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Archivo del 1 de noviembre de 2009

Dinamita con mechero

domingo, 1 de noviembre de 2009

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31-10-09 , Joaquín Borrell – Expansión
Los streltsi eran un cuerpo de elite del ejército ruso, creado por Iván el Terrible. Su importancia creció hasta convertirlos en un auténtico poder.
Citando al Espasa, “había entre ellos hombres de dinero e influencia, estaban organizados más para la resistencia a cuanto pudiese mermarles atribuciones que par la defensa de la Patria”. Hacia 1690 Pedro el Grande, advirtiendo que su fuerza empezaba a desafiar la del propio Gobierno, quiso emplazar varios de sus regimientos en la frontera. No convenía a los streltsi y por el momento no fue así.
Una situación análoga no parece pensable en un Estado moderno. Sin embargo, igual que las pintadas de Mayo del 68 aconsejaban pedir lo imposible, pensar lo impensable puede ser un buen ejercicio.
Va a hacer cuatro años que la ley 24/2005 de impulso a la productividad rompió, o intentó romper, un principio básico del sistema registral español: la información de los libros del registro no puede ser transmitida sin previo tratamiento por el registrador, que cobra por darla.
Según dicha ley los funcionarios en el ejercicio de su cargo pueden, o podrían, acceder directa, se supone que gratuitamente a los libros del registro para asuntos relacionados con su función. Por citar sólo algunos ejemplos, jueces, policía y notarios. En el caso de éstos la ventaja para el tráfico inmobiliario permite una ejemplificación aún más evidente y concreta.
En el sistema anterior, o que debería serlo -la ley está en vigor sin salvedad alguna que la aplace-, para proteger al comprador de posibles cargas que ignore, verbigracia una hipoteca o un embargo, el notario pide por fax al registro que informe sobre titularidad y estado de cargas.
Recibe en respuesta otro fax; y la mención del método en la actual era tecnológica ya transmite a estas líneas un sabor antañón, como el de un viaje en diligencia. Durante diez días si accede al registro alguna novedad, el registrador lo comunica a la notaría también por fax el mismo día, por tanto, cuando la novedad ya ha ganado preferencia.
Situación perfectamente posible: a las 10 entra en el registro un embargo: a las 11 se firma la escritura de venta y el comprador paga, fiado en la información vigente. Acto seguido el notario envía copia telemática al registro para que el comprador gane preferencia. A las 12 el registrador envía fax comunicando el embargo. Todo el mundo ha cumplido con su obligación; y sin embargo el comprador que pagó va a quedar a dos velas.
No es un supuesto de laboratorio. Está pasando a ciudadanos que confiaban en el sistema y causando gravísimos perjuicios. Evitarlos fue uno de los objetivos de la ley 24/2005. Según su sistema el notario accede o debería acceder, en directo a la información registral, como opera desde hace tiempo con Catastro, identificándose con su tarjeta y dejando huella de su actuación; informar a las partes en el mismo momento del pago y trasmitir la copia electrónica para darle preferencia en el libro diario.
Víctimas
Lógicamente las víctimas quieren ser indemnizadas y empiezan a preguntar quién tiene la culpa de que, a pesar de las previsiones de la ley, se les haya colado la carga. Es lo que tiene jugar a la vez con dinamita y mecheros, a riesgo y ventura de los compradores de inmuebles.
Es hora de explicar la fluctuación en los párrafos anteriores entre el presente y el condicional. Debería, pero no lo hace; puesto que a día de hoy sigue sin ser posible acceder a la información registral. La Administración no estima prioritario que la ley se cumpla y ésta va experimentando las mutaciones químicas propias del papel mojado. Diversos registradores argumentan que la ley es ilegal. Bonito oxímoron, que es como se llama en poesía la armonización de dos conceptos opuestos en una sola expresión (“luz oscura” o “graciosa torpeza”). No hace falta pericia jurídica para determinar que además es un camelo.
¿Puede establecerse relación entre las aludidas tesis registrales y el incumplimiento de la ley? He aquí un bonito tema de investigación, que debería hacerse a fondo y con divulgación de sus conclusiones. Recordemos que los streltsi fueron disueltos; un número estimable ejecutado y, parece, sus jefes empalados. Por fortuna los recursos de la Administración moderna son bastante más suaves.

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No creemos que ésta sea la forma de atender los requerimientos de nuestra Directora General.

Lamentamos este desafío. Aunque podríamos responder contundentemente, guardaremos un respetuoso silencio.

El plumilla celta

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Nos hacemos eco de la pésima acogida y de las fortísimas críticas que se han dispensado a este artículo, a su autor y a sus afines. No obstante, siendo consecuentes con la nota anterior, no los publicaremos.

Gracias a tod@s