AIRE

Asociación Independiente de Registradores
                                 



Ultimas entradas




Archivos


Archivo del 12 de abril de 2010

Los notarios han pedido ayuda a Carlos Solchaga y su despacho de influencias

lunes, 12 de abril de 2010

El Confidencial Digital 12 abril 2010

Desde que dejó el Gobierno, Carlos Solchaga desarrolla una intensa, aunque muy discreta, labor de asesoramiento de todo tipo, a través del despacho de influencias que comparte con Claudio Aranzadi y José Aureliano Recio.

Y cobra por ello minutas sustanciosas.

Los últimos en recurrir al ex ministro de Economía han sido los notarios. Este colectivo se muestra muy crítico con la Ley de Economía Sostenible, y han solicitado su amparo y ayuda. Y así, Solchaga ha sido el primer ponente del Ciclo sobre Economía Sostenible que ha organizado el Observatorio del Notariado.

Al euro lo que es del euro

lunes, 12 de abril de 2010

Joaquín Trigo – Director Ejecutivo Fomento del Trabajo Nacional.-
El Economista 10/04/2010
Con el euro se esperaba obtener ventajas sustantivas y elevadas que compensaran con creces los inconvenientes de la adaptación a una moneda que no era la de ninguno de los países que la adoptaron. También se sabían los errores a evitar, entre otras cosas gracias a los fallos del sistema monetario europeo que entró en crisis a principios de los años 90 afectando básicamente al Reino Unido y a España. Con esa expectativa y experiencia, se suponía que el aprendizaje era suficiente, lo que no ha sido cierto, a pesar de que el euro ha cumplido.
Una ventaja era la de desviación y creación de comercio. La primera consistía en que la sencillez operativa del euro hiciera más atractivas las compras en los países de la Unión Monetaria Europea (UME), en lugar de países terceros. Al tiempo, la eliminación de trabas fronterizas y otras barreras al intercambio, facilitaría que parte de las compras domésticas se hiciera en el marco de la UME ampliando así la competencia e impulsando el comercio transfronterizo.
El segundo aspecto era el ahorro en los costes de transacción, esto es los pagos y tiempo que se necesitan, además del precio, para culminar una transacción. De súbito desaparecieron: a) las comisiones de cambio, b) las diferencias en los tipos comprador-vendedor, c) el coste de los seguros de cambio, d) el floating (intereses no cobrados por los fondos remansados durante el período que media entre el envío de un documento al cobro y su abono efectivo), e) el coste y la incertidumbre de apreciar la competencia o no de una operación sujeta al albur de modificaciones en los tipos de cambio.
La tercera ventaja era la estabilidad del poder de compra atribuida al euro, pensado a imagen del marco, o sea, como una moneda sana que aportaba bajo coste del crédito, control del IPC y la contribución al crecimiento derivada de la facilidad y seguridad en el cálculo de rendimiento de la inversión.
En cuarto lugar y dada la amplitud del área de la UME, el euro sería una moneda vehículo, en la que se expresaría el valor de las transacciones en toda el área de la UE y área cercana, desde Suiza hasta Marruecos, lo que se ha logrado con creces, como puede experimentar cualquier turista que se mueva por el mundo. En quinto lugar y ligado a lo anterior, se convertiría en moneda de reserva, con lo que el volumen de divisas sobre países de la UME detentado por terceros países excedería con mucho el que representaba la suma de las correspondientes a los mismos países en sus monedas propias. Esto daría lugar a los correspondientes beneficios por señoriaje, por la ampliación de la dimensión del mercado financiero europeo y de su liquidez, con el consiguiente descenso de la prima por falta de liquidez de algunos títulos, lo que supone menor coste del crédito y más financiación.
En ese momento se daba por cierto que habría mayor estabilidad en el comportamiento de las Administraciones Públicas que en su política económica, dado que la política monetaria se basaba en criterios de estabilidad y el gasto público deficitario se veía restringido por el Pacto por la estabilidad y el crecimiento firmado en Dublín en 1996. Esto último estaba en la mano de los gobiernos y, como es obvio, se ha incumplido. Éste es un riesgo interno no imputable a la moneda sino a prioridades y decisiones administrativas.
Los riesgos que se oteaban comenzaban con la posibilidad de apreciación debido a que el conjunto del área euro tenía superávit en su balanza comercial y sus precios serían más estables que la media mundial. Esto se impulsaba, además, por la mayor demanda de su uso como moneda reserva, así como por la menor necesidad de reservas en los países del sistema y porque se instaba a la Comisión Europea a que cualquier cambio de partidas debería tener en cuenta el informe preceptivo del BCE, cuya prioridad es la estabilidad de precios. Ese riesgo, de origen externo, se materializó desde el segundo año del nacimiento de la nueva moneda. Un segundo problema era la evolución de los costes laborales que en España, aun siendo inferiores a la media, eran mayores que la productividad, lo se ha ido incrementando paulatinamente desde que se inició la andadura de la nueva moneda. El tercer problema radicaba en la evolución del ahorro, dado que la retribución del ahorro -al menos el nominal- retrocedería y facilitaría una mayor propensión al gasto y al endeudamiento, que ganaba en atractivo, como así ocurrió en España.
Al euro se le criticaba porque se perdían herramientas de política económica y de soberanía monetaria. Por lo que se ha visto, el incumplimiento del objetivo de estabilidad se hace sin mayores problemas. Las devaluaciones las imponía el mercado, no los gobiernos, dejando de lado que propiciaban comportamientos que requerían más dosis de la misma medicina. Se lamentaba que se reducía la competencia entre monedas (como si la peseta, el escudo o la lira compitieran con alguien en el mundo y no fueran un monopolio estatal en su casa), cuando la competencia entre monedas relevantes (dólar, euro, yen, yuan, franco suizo) es constatable. Se criticaba la dependencia de la burocracia monetaria, que efectivamente ha mostrado debilidades, pero también ha tenido más sensatez que los gobiernos. Se habló de shocks asimétricos, especialmente desde EEUU, cuando se logró más hipersimetría que antes y se lamentaba la oportunidad del momento alegando que se debía conseguir antes el pleno empleo y otros hitos, cuando la moneda única ha evidenciado su contribución positiva a éste y otros logros.
El euro ha demostrado ser una buena herramienta. El problema está en que las manos que la usan y las cabezas que la dirigen desconocen su manejo, sus posibilidades y límites, sus ventajas y, especialmente, la prevención e incompatibilidades que requiere.

Iranzo: «Hay que crear un »banco malo» para el suelo y vender con minusvalías»

lunes, 12 de abril de 2010

«Bajarían los precios y se acelerarían las ventas»
9 Abril 10 – E. M. La Razón
La economía mundial se está recuperando y esto tiene efectos positivos y negativos en la economía española.
Madrid – Para Juan Iranzo, director general del Instituto de Estudios Económicos y catedrático de Economía Aplicada de la UNED, nuestra economía presenta una serie de problemas internos, que se están viendo agravados por los efectos negativos que está teniendo sobre nosotros una recuperación económica más rápida del resto de países. A pesar de los efectos positivos que tiene esta recuperación en factores como nuestras exportaciones, la mejora de la confianza de los consumidores, los resultados de nuestras empresas multinacionales o el turismo, la mejora del resto de economías trae consigo otros efectos que nos perjudican.
La modificación de las condiciones monetarias del Banco Central Europeo (BCE) adaptándose a la nueva situación de recuperación, así como una probable y próxima subida de los tipos de interés y del precio del petróleo, se traducen en forma de inflación y de empobrecimiento de la economía española.
Respecto a los problemas estructurales de nuestra economía, el catedrático afirmó que uno de ellos es el sistema financiero, donde «los márgenes se han hundido y viene un año más complicado todavía, en el que las cajas de ahorros van a dar pérdidas por valor de entre 5.000 y 6.000 millones de euros». Señaló que la solución a este problema pasa por «crear un ”˜”˜banco malo”™”™ para el suelo, y empezar a vender con minusvalías las 100.000 viviendas que están en manos de las instituciones finacieras, lo que generaría una bajada de precios que aceleraría la venta de viviendas en general». Apostó por realizar fusiones entre instituciones financieras, siempre y cuando «sean racionales desde el punto de vista económico e interregionales para evitar el control político».
Otros problemas graves para Iranzo son el sobreendeudamiento de las familias, las empresas y del sector público (270% del PIB), la baja competitividad, especialmente en el sector industrial, y la reforma del sistema asistencial. La sanidad está «estrangulando» a las Comunidades Autónomas, habría que retrasar la edad de jubilación y alargar el cómputo de vida de las pensiones. Asimismo, el problema de la construcción se va a agravar este año, ya que aunque no va a seguir aumentando el stock de viviendas, no se va a restaurar la normalidad en el ritmo de construcción de unas 400.000 o 450.000 viviendas al año antes del 2013.
Según Iranzo, existe un problema fiscal creciente por la falta de pago y el déficit público, el más alto desde 1850, lo cual exige una «verdadera austeridad por parte de las administraciones públicas. Hay que reducir los gastos un 10% y congelar el sueldo de los funcionarios por lo menos dos años».

Las ejecuciones hipotecarias marcan un nuevo récord

lunes, 12 de abril de 2010

8 Abril 10 – La Razón
Madrid- La crisis económica provocó que los juzgados españoles recibieran 93.319 solicitudes de ejecuciones hipotecarias en 2009, una cifra récord que creció el 59% respecto al ejercicio anterior, cuando estas peticiones se duplicaron ampliamente, según datos del Consejo General del Poder Judicial. Las ejecuciones hipotecarias, que solicitan sobre todo las entidades financieras y que afectan tanto a particulares como a empresas, alcanzaron un nuevo máximo en el último trimestre de 2009, cuando se registraron 26.941 peticiones.
Insolvencias
Por otra parte, el CGPJ contabilizó 7.762 concursos de acreedores -antigua suspensiones de pagos- en 2009, una cifra que es un 31% superior a los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística.
Según datos de este organismo, que tiene encomendada la elaboración de las estadísticas judiciales, el número de insolvencias entre empresas y particulares se elevó un 61,3% el año pasado, después de haberse triplicado en 2008, datos que superan ampliamente sus expectativas, ya que esperaba 4.378 concursos para 2009.