AIRE

Asociación Independiente de Registradores
                                 



Ultimas entradas




Archivos


Archivo del 1 de junio de 2013

Bruselas vaticina que la corrección del precio de la vivienda “no ha acabado”

sábado, 1 de junio de 2013

     La depreciación, de más del 30% desde 2007, continuará al menos hasta 2014, según la CE
     El sector de la construcción no tocará fondo hasta 2015
     La Comisión Europea dicta los plazos de las reformas
     Claudi Pérez Bruselas 31 mayo 2013 – El artículo en elpais.com
     “El precio de los pisos nunca bajará”. La superburbuja inmobiliaria española, generada durante los años del Gobierno de José María Aznar y de José Luis Rodríguez Zapatero, se fue hinchando con una mezcla de bajos tipos de interés y crédito fácil, pero nunca hubiera alcanzado dimensiones tan tóxicas sin ese elemento casi religioso, mezcla de frasco de crecepelo y ungüento de serpiente del lejano oeste: “El precio de los pisos nunca bajará”. Una vez desenmascarada esa estupenda milonga, la Comisión Europea asegura, en el examen de la economía española presentado el pasado miércoles, que los precios seguirán cayendo al menos hasta 2014, tras un descenso acumulado que ya supera el 30% desde 2007.
     Serán al menos siete años de continua pérdida de valor para un activo que supone el 87% de la riqueza financiera de las familias españolas. La vivienda, además, explica casi la mitad de los 3,6 millones de empleos destruidos durante la crisis, se tiene como la primera causa de los problemas fiscales del Estado y del rescate a la banca y, según Bruselas, todavía tiene que dar serios quebraderos de cabeza a los particulares, empresarios, banqueros y gobernantes españoles.
     “El ajuste del sector ha sido notable, pero aún no ha tocado fondo”, según el análisis de la Comisión. Pese a que la caída del precio de los pisos se aceleró en 2012, el número de viviendas en venta es aún muy elevado: 700.000 pisos nuevos esperan comprador. La atonía de la demanda no mejora: la incertidumbre, la crisis y el paro pasan factura, con la disminución de la renta disponible de los hogares y un preocupante descenso de población. Y los problemas de la banca hacen el resto: “Las condiciones financieras restrictivas \[es decir, la falta de crédito a tipos asequibles\] y las expectativas de nuevas disminuciones de precios contribuyen también a deprimir la demanda”, apunta el informe, que señala otras causas como la retirada de la deducción para compra de vivienda y la presencia del banco malo —Sareb— en el mercado, deseando deshacerse de los activos tóxicos de la banca.
     El valor de los pisos casi se triplicó entre los años 1997 y 2008 por la burbuja
     La estabilización de los precios no llegará hasta 2014, al menos como media: las condiciones son considerablemente diferentes en las distintas autonomías. En general Bruselas constata que a España aún le queda un trecho en esa larga travesía del desierto, desde que las primeras caídas de precios se registraran allá por 2008. Esta vez no es diferente: la historia económica demuestra que cuando un país se enfrenta a un pinchazo inmobiliario acompañado de una crisis financiera aguda —y España es un caso de libro—, el ajuste tarda siete años en completarse.
     Los efectos de las rebajas de precios son múltiples y están interconectados. Los hogares, las empresas y los bancos siguen expuestos a unos altísimos niveles de endeudamiento en un activo que pierde valor a pasos agigantados. Los fallidos siguen aumentando, a pesar de los esfuerzos realizados para reducir el endeudamiento de toda la economía. España, en fin, se empobrece si sigue cayendo uno de los activos en los que cimentó su impresionante crecimiento de finales de los noventa y buena parte de la década pasada: “La riqueza total sigue siendo elevada en comparación con la media internacional, pero las perspectivas a corto plazo, tanto para los ingresos como para el patrimonio, son negativas, ya que el desempleo sigue en aumento y se prevé que se mantenga la tendencia a la baja de los precios inmobiliarios”, indica el estudio.
     Los precios casi se triplicaron entre 1997 y 2008: la caída en términos nominales (sin descontar la inflación) se sitúa en el 31%, y en términos reales en el 38%, por lo que aún queda margen pese a que las rebajas se han acentuado en los últimos trimestres.
     Si por el lado de la demanda la situación es preocupante, por el lado de la oferta tampoco hay signos para el optimismo: la caída de la inversión y el empleo en el sector de la construcción continúa, impulsada por el descenso de la construcción de viviendas. La cuota de la inversión en vivienda en el PIB total cayó del 12,5 % del PIB en 2006 al 5,3% en 2012, por debajo del mínimo histórico del 7% alcanzado en 1997. Y el ajuste aún no ha concluido, a pesar de que el peso del empleo en la construcción es el más bajo desde 1976. “El sector podría no tocar fondo hasta 2014-2015”, según los negros augurios de Bruselas

Así son las nuevas reglas que marcarán la relación entre caseros e inquilinos

sábado, 1 de junio de 2013

     El Congreso aprueba la Ley del Alquiler
     Se acortan los plazos de las prórrogas y se actualizan las rentas con otro indicador que no sea el IPC
     La reforma apuesta por el registro público de los contratos y la agilización de los desahucios
     Raquel Díaz Guijarro Madrid 23-05-2013  El artículo en cincodias.com
     Si usted es en la actualidad casero o inquilino de una vivienda, hasta que no venza su contrato de alquiler las condiciones seguirán siendo las mismas. Sin embargo, para todos aquellos, arrendadores y arrendatarios, que estén pensando en iniciarse en el mercado el Congreso acaba de dar luz verde a las nuevas reglas que deberán respetar unos y otros.
     La nueva norma representa una modificación en profundidad de la polémica Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y nace con el objetivo de promover el alquiler de viviendas para que éste se convierta en una alternativa real y competitiva a la compra.
     El primer cambio de calado se refiere a la duración de los contratos:
     Se establece que la duración del arrendamiento será libremente pactada por las partes. Si el plazo es inferior a los tres años, la renovación se realizará obligatoriamente por plazos anuales llegada la fecha del vencimiento hasta el cumplimiento de los tres años, salvo que el inquilino comunique su finalización con 30 días de antelación, como mínimo, antes de la fecha de finalización del contrato o de sus prórrogas. En la LAU, las prórrogas automáticas se prolongaban hasta cumplir los cinco años.
     No se formalizará laprórroga obligatoria cuando el arrendador reclame para sí o su familia el uso de la vivienda, previa comunicación al arrendatario con dos meses de antelación a la fecha en la que la vivienda se vaya a necesitar.
     Prórroga automática de los contratos
     Una vez cumplido el plazo de prórrogas automáticas del contrato de alquiler, si no hay comunicación por ninguna de las partes con, al menos, 30 días de antelación, el contrato se prorrogará por un año más. En la LAU, esta prórroga tácita era de 3 años.
     Desistimiento del contrato
     Una vez cumplidos los 6 primeros meses del contrato de arrendamiento, el arrendatario podrá desistir del contrato con un aviso al arrendador de 30 días. En la LAU, el inquilino podía desistir del contrato con un aviso previo de dos meses y solo habiendo cumplido los cinco años de prórroga obligatoria. En ambos casos, se fijan en el contrato inicial de arrendamiento las indemnizaciones correspondientes por el desistimiento del arrendatario.
     Recuperación de la vivienda por parte del arrendador
     El contrato quedará extinguido si el propietario o arrendador es objeto de un retracto convencional (recuperación de la cosa vendida), sustitución fideicomisaria (el propietario encarga a su heredero la venta del inmueble), una ejecución hipotecaria o el derecho de una opción a compra. Con la LAU, todas estas opciones de recuperación quedaban a la voluntad del arrendatario durante los cinco primeros años de duración del contrato.
     Venta de la vivienda arrendada
     El comprador de una vivienda alquilada solo estará obligado a mantener el arrendamiento si el contrato de alquiler se encuentra inscrito en el Registro de la Propiedad con anterioridad a que se efectúe la adquisición; si el contrato de arrendamiento no está registrado, el inquilino solo podrá permanecer en la casa tres meses desde la comunicación de la adquisición por parte del comprador. Con la LAU, el contrato se subroga siempre al comprador, durante los cinco primeros años del alquiler.
     Actualización de la renta
     Casero e inquilino podrán pactar la actualización de la renta en función de índices distintos del IPC. Con la LAU solo podían actualizarse en función de las variaciones de la inflación.
     Modificación de la Ley de Enjuiciamiento Civil
     Se introducen mejoras dirigidas a reducir plazos en los procedimientos de desahucio en caso de impago de la renta.
     Creación de un Registro de sentencias firmes de impagos de rentas de alquiler
     Se aprueba la creación de un registro público de sentencias firmes de impagos de rentas del alquiler al que tendrán acceso los propietarios que deseen consultar si su futuro inquilino ha sido condenado por impago.