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Archivo del 29 de junio de 2013

La banca debe 34 millones de euros a las comunidades de vecinos

sábado, 29 de junio de 2013

     La morosidad en Madrid bajó a 230 millones. Cada madrileño debe 35,24 euros de media
     La banca debe 250 millones a las comunidades de vecinos en España
     Propiedades Madrid 19 junio 2013 – La noticia en elpais.com
     Más de 229 millones de euros es el monto de la morosidad que padecen las comunidades de propietarios madrileñas, según el III Informe de la Morosidad en las Comunidades de Propietarios de Madrid en 2012 presentado esta mañana.  Esta cifra supone 67,5 millones menos en un año; un descenso significativo, que ha hecho la Comunidad de Madrid haya pasado de aportar el 25% de la morosidad nacional, al 14,3% durante el pasado año, según Miguel Ángel Muñoz, presidente del Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid.
      De esta cantidad, 34 millones corresponden a impagos de las entidades financieras propietarias de fincas tras los procedimientos de ejecuciones hipotecarias y daciones en pago. Manuel Gambín, consejero del Programa de Lucha contra la Morosidad en las Comunidades de Propietarios (PLCM), –que elabora el informe junto con el Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid-, destaca que «el banco adjudicatario del bien solo responde de la deuda del año en curso y el anterior, previsto en la ley, con lo que las cantidades adeudadas de años anteriores corresponden al ejecutado insolvente, que difícilmente será recuperada por la comunidad de propietarios».
     Los municipios con mayor deuda por habitante, 50,4 euros, son Alcorcón, Aranjuez, Ciempozuelos, Fuenlabrada, Humanes de Madrid, Getafe, Leganés, Móstoles, Parla, Pinto, San Martín de la Vega y Valdemoro. En el otro extremo, los que menos deben, 7,4 euros de media por habitante, son Boadilla del Monte, Brunete, Collado Villalba, Galapagar, Hoyo de Manzanares, Majadahonda, Pozuelo de Alarcón, las Rozas, Torrelodones, Villanueva de la Cañada y Villaviciosa de Odón.
     Según el Colegio de Administradores, para reducir el 15% de la morosidad correspondiente a entidades financieras, «el PLCM ha desarrollado un sistema de reclamación del 100% de las cantidades adeudadas a través de las tercerías de mejor derecho, que dan a la comunidad una protección extraordinaria conforme al cobro de la totalidad de la deuda del moroso y no se conforma únicamente con el cobro del año anterior y el año en curso al momento de la adjudicación tal como prevé la ley».
     Y hay nubarrones en el panorama: todos los indicadores muestran un repunte en el primer trimestre de 2013, «en parte por la suspensión de las ejecuciones hipotecarias que hacen que el propietario insolvente mantenga la titularidad y siga sin poder hacer frente a los gastos de comunidad”, indicó  Ignacio de San Juan, director general del PLCM.
     Durante el primer año de actividad, el PLCM -que cuenta con la adhesión de 350 administradores de fincas que administran 5.000 comunidades en la región- ha iniciado más de 4.500 expedientes de reclamación de mora, que han permitido ahorrar dos millones y medio de euros.
     El programa busca prevenir la morosidad, que afecta a una de cada dos comunidades de propietarios madrileñas. Está integrado por Acción Legal, Arbitralia, Mapfre, Grupo El Derecho Francis Lefebvre, Logalty e Inmedia.

 

Cinco pasos para conseguir la certificación energética si vende o alquila

sábado, 29 de junio de 2013

     El Colegio de Aparejadores explica cómo conseguir la etiqueta que analiza la eficiencia energética de las casas
     Propiedades Madrid 19 junio 2013 –  El artículo en elpais.com
     No puede haber ni venta ni alquiler de una vivienda o local sin certificado energético; es decir, una “etiqueta” que refleja el comportamiento energético del inmueble y conseguirlo es sencillo, si se sabe cómo, según el Gabinete Técnico del Colegio de Aparejadores de Madrid que ha resumido el proceso en cinco pasos.
     Primero:  Identificar a un técnico competente.
     Las Comunidades Autónomas están obligadas a elaborar un registro de profesionales habilitados para hacer estas certificaciones y cada Comunidad tendrá que definir un órgano competente. En el caso de Madrid es la Dirección General de Industria, Energía y Minas. Hay que consultar este registro para asegurarse de que la certificación la realiza un técnico acreditado.
     Los arquitectos técnicos o aparejadores son una de las profesiones habilitadas para efectuar estos certificados, así como los arquitectos y los ingenieros industriales. En los colegios profesionales facilitan información.
     Segundo:  Solicitar presupuesto y concertar una cita con el técnico.
     El precio del certificado es libre, lo que ha dado pie a ofertas de dudosa fiabilidad. Dado que e incluye recomendaciones para mejorar la eficiencia, algunos están ofreciendo el certificado gratis a cambio de ejecutar después las obras de reforma que se recomiendan. En otros casos, hay ofertas que garantizan de antemano una certificación positiva,
     Cada gobierno regional aplicará un sistema de control de los certificados, y si se identifican incoherencias, se comunicarán al propietario, que tendrá un plazo de subsanación o presentación de alegaciones antes de proceder, en su caso, a modificar la calificación.
     Por tanto, los aparejadores alertan de que hay que desconfiar de certificaciones que no sean exhaustivas y puedan estar condicionadas por la oferta de obras posteriores.
     Aconseja que se pidan varios presupuestos. Deben visitar la vivienda o al menos conocer sus características básicas. Como es obvio, el trabajo que conlleva analizar el rendimiento energético de una vivienda de 80 metros cuadrados no es el mismo que el de un unifamiliar de 200 metros.
     Tercero: Comunique el certificado a la Comunidad Autónoma.
     Una vez el técnico que ha contratado evalúa la vivienda y elabora el certificado, hay que comunicarlo al organismo competente en cada Comunidad Autónoma. El certificado no tiene validez hasta que no es revisado por la Administración, que comprueba que la evaluación se ha ejecutado de forma correcta y que la calificación de la vivienda es la adecuada. De ahí la importancia de haber efectuado una calificación exhaustiva.
     Esta comunicación implica a su vez unas tasas, definidas por cada Comunidad. La comunicación puede hacerla un tercero o el propio técnico si lo incluye dentro del paquete de servicios.
     Cuarto: Recibir el número de registro
     En el plazo de unos dos días hábiles (dependerá de cada Comunidad Autónoma), obtendrá la etiqueta energética con el número de registro asignado, lo que significa que la vivienda ya está certificada y registrada con la supervisión administrativa correspondiente.
     Desde que la norma entró en vigor, las Comunidades Autónomas están obligadas a crear un registro público con los inmuebles acreditados y su correspondiente calificación energética, a los que se les asigna un número de registro.
     El certificado de eficiencia energética tendrá una validez máxima de diez años, siendo el propietario el responsable de su renovación. No obstante, el propietario puede actualizarlo voluntariamente si hace una reforma o considera que existen variaciones en aspectos del edificio que puedan modificar su calificación energética.
     Quinto: Incluir el certificado en los anuncios de venta o alquiler
     El Real Decreto establece que la etiqueta energética debe incluirse en toda oferta, promoción y publicidad dirigida a la venta o alquiler. La normativa aún no ha concretado cómo, pero cuando se venda o alquile, el vendedor debe entregar el certificado al comprador o arrendatario.
     El GabineteTécnico del Colegio de Aparejadores de Madrid recuerda que la calificación A es la más alta y va descendiendo hasta la G. Las letras responden a indicadores de kilos de emisión de CO2 por cada metro cuadrado de edificio, relacionados con las demandas o necesidades energéticas, y los rendimientos de los equipos e instalaciones.