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Archivo del 7 de septiembre de 2014

Concursos de acreedores sin salida

domingo, 7 de septiembre de 2014

     Solo seis de cada 100 empresas que suspenden pagos logran sobrevivir. La duración de los procedimientos de liquidación provoca cuantiosas pérdidas por el deterioro de los bienes
     Redacción | A Coruña 01.09.2014 laopinioncoruna.es
     Tres de cada cuatro empresas en concurso de acreedores no podrían saldar sus deudas en menos de veinticinco años aunque dedicaran la totalidad de sus recursos a ello, según desvela un informe del Consejo de Registradores. Un dato que explica que el 94% de las suspensiones de pagos termine en liquidación. Este es el motivo por el que muchos expertos sostienen que los procesos concursales en España tienen poca utilidad y que en muchas ocasiones incluso son perjudiciales. La gran duración de la mayoría de los concursos provoca una importante depreciación de los activos de las empresas afectadas
     Tres de cada cuatro empresas en concurso de acreedores en 2013 no podían atender la totalidad de sus deudas en menos de 25 años (bajo el supuesto de que aplicaran la totalidad de los recursos que generan a pagarlas).  Esta ratio en 2012 se había situado en el 73,2%, lo que muestra un empeoramiento de la situación financiera en las firmas que acceden a la antes conocida como suspensión de pagos. Otro dato que resulta indicativo del carácter estructural de la crisis de las empresas concursadas el año pasado es que solamente seis de cada cien (diez de cada cien en 2012) tienen las condiciones financieras suficientes como para alcanzar un convenio con los acreedores dentro de los límites generalmente marcados por la ley concursal (50% de quita, cinco años de espera).
     Estas son algunas de las principales conclusiones del anuario concursal 2013 del Colegio de Registradores, tras examinar el 90% de los autos de declaración de concurso de sociedades mercantiles, entre otros miles de documentos correspondientes a las diferentes fases de los procedimientos concursales. Asimismo, el estudio de la evolución de diferentes ejercicios detecta patrones de comportamiento y permite analizar los efectos de la reforma de 2011 de la Ley Concursal.
     Desde la perspectiva del tamaño, el promedio del pasivo por empresa concursada fue de 5,5 millones de euros en 2013 (6 millones un año antes) y tenía ocho empleados de media (nueve en el caso de 2012). De hecho, las de mayor tamaño, de 50 asalariados, apenas representaban el 2,4% de los concursos, muy por debajo del 8,5% observado en los dos años anteriores, 2011 y 2012. Por otro lado, cerca de la mitad de las sociedades que entraron en suspensión de pagos tenían una antigüedad de entre 5 y 15 años, y la práctica totalidad -95 de cada 100- habían solicitado el concurso de forma voluntaria.
     La construcción, como en años anteriores, continúa estando a la cabeza de las sociedades concursadas. El porcentaje de sociedades vinculado a las actividades relacionadas con la construcción -desde la extracción de materias primas a las actividades inmobiliarias-, se situó en 2013 en el 41,5%, una cifra inferior al 45-46% en el que estuvieron entre los años 2009 y 2012.
     Uno de los peores datos del análisis del pasado ejercicio es la escasa utilidad de la figura del concurso, en principio enfocada para tratar de salvar a la empresa de una situación de dificultad económica. La gran mayoría de los concursos que se inician acaban en la liquidación de la firma -el 94,05% del total-, un porcentaje prácticamente similar al del año anterior. Además, en 85 de cada cien casos se realizan liquidaciones directas, sin que previamente se haya registrado la fase de convenio.
    En relación a las expectativas de cobro de los acreedores ordinarios -siempre bajo el supuesto de cumplimiento íntegro de los pagos-, los compromisos acordados con el deudor se situaron, de promedio, en el 47,13% del valor nominal de las deudas, sin que se aprecie una especial vinculación de la calidad financiera de la empresa -apalancamiento o ratios de solvencia más o menos favorables- con la calidad de los pactos de pago establecidos.
     Deuda de las compañías
     Las sociedades que alcanzaron el convenio de acreedores -con lo que lograron salvarse, al menos momentáneamente- acumulaban un pasivo medio de 15,7 millones de euros. En cuanto a la duración de la fase común de los concursos en 2013, aquellos que se iniciaron en empresas que tenían un pasivo estimado por debajo del millón de euros -que se tramitaron por la vía abreviada- tuvieron una duración media de 11,53 meses, lo que significa casi un mes más que el año anterior. Sin embargo, en el caso de las suspensiones de pagos de firmas con un pasivo superior a los 10 millones de euros – realizados por la tramitación ordinaria-, la duración media superó los 22 meses (casi dos años), lo que significa medio año más que en 2012, una situación que ha empeorado notablemente con el paso del tiempo.
     Otro de los problemas que se han detectado es la elevada duración de las fases de liquidación de las empresas que no han conseguido alcanzar un acuerdo con sus acreedores. Lo más grave de esta demora es que puede producir pérdidas cuantiosas en las instalaciones y activos con que cuenta la compañía por la falta de uso y el deterioro, lo que hace descender de forma notable su valor a la hora de subastar todos esos bienes.
     Los tres mayores concursos de la historia de España tienen como protagonistas a la inmobiliaria Martinsa Fadesa, con más de 7.000 millones de deuda, la multinacional pesquera gallega Pescanova (con más de 3.500 millones) y la constructora Reyal Urbis, con un pasivo que superaba los 3.000 millones de euros.

 

El precio de la vivienda sube cerca del 1%, según los registradores

domingo, 7 de septiembre de 2014

     El Índice de Precio de la Vivienda de Ventas Repetidas (IPVVR), basado en la metodología Case y Shiller, se incrementó un 0,97% en tasa interanual durante el segundo trimestre de 2014, según el Colegio de Registradores de la Propiedad, Mercantiles y Bienes Inmuebles de España.
     Europa Press  – invertía.com Lunes, 1 de Septiembre de 2014 –
     Esta cifra supone la primera subida en los últimos seis años. En comparación con el trimestre anterior, el precio de la vivienda experimentó un incremento del 1,53% lo que, según los registradores, constata por tercer trimestre consecutivo «el incipiente cambio de tendencia». La reducción acumulada desde los máximos del ciclo alcista es del 32%, con precios similares a los de 2003.
     Por su parte, el número de compraventas de vivienda inscritas en el segundo trimestre fue 78.464, con un descenso sobre el trimestre anterior del 5,49%, aunque por encima del mínimo histórico del cuarto trimestre de 2013 (72.560 compraventas).
     En concreto, la vivienda nueva registró 30.605 compraventas (39,01% del total), marcando el mínimo de la serie histórica con un descenso intertrimestral del 18,89%. Por el contrario, la vivienda usada alcanzó 47.859 operaciones inscritas (60,99%), con un incremento del 5,67%. La vivienda protegida, de su lado, continuó perdiendo peso relativo y supuso el 3,24% del total, frente al 5,19% del primer trimestre.
     Por comunidades, Andalucía fue la región con mayor número de compraventas (15.583), seguida de Cataluña (11.980), Comunidad Valenciana (11.591) y Comunidad de Madrid (10.522).
     La demanda de vivienda por extranjeros no dejó de crecer, de forma que en el segundo trimestre del año los inversores foráneos representaron el 13,03% de las compras de vivienda inscritas en España, marcando un nuevo máximo histórico. Los británicos mantuvieron la primera posición con el 15,77% de las compras, seguidos de franceses (10,11%), rusos (8,08%), alemanes (7,53%), belgas (7,26%) y suecos (5,93%).
     Por su parte, el informe sobre impagos hipotecarios, que comenzó su publicación el trimestre anterior, mostró que el número de certificaciones expedidas por inicio de procedimiento de ejecución hipotecaria sobre vivienda durante el segundo trimestre fue de 18.921, un 2,39% más que en el primer trimestre (18.480).
     El 64,38% de las certificaciones por ejecución de hipoteca de vivienda correspondió a personas físicas, mientras que las de personas jurídicas quedaron en un 35,62%. En cuanto a la nacionalidad, el 88,42% de las certificaciones por ejecución de hipoteca de vivienda correspondió a nacionales y 11,58% a extranjeros. Por comunicadades, Andalucía (4.067), Cataluña (4.028) y la Comunidad Valenciana (3.241) fueron las que se anotaron más ejecuciones.
     Crédito hipotecario
     Por otro lado, de la estadística de los registradores se deduce también que el 81,29% del nuevo crédito hipotecario del segundo trimestre fue concedido por bancos y cajas, quedándose otras entidades financieras en el 18,71%. El endeudamiento hipotecario medio por vivienda se situó en 101.553 euros, con un descenso del 2,40% sobre el trimestre anterior, aunque trece comunidades autónomas se encuentran ya por debajo de los 100.000 euros.
     Con relación a la accesibilidad a la compra de vivienda, la cuota hipotecaria mensual media en el segundo trimestre se situó en 561,43 euros, con un descenso intertrimestral del 3,76%. El porcentaje de dicha cuota con respecto al coste salarial fue del 29,82%, con un descenso de 1,15 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2014.
     Los tipos de interés intensificaron su ritmo descendente, de forma que el tipo medio de contratación inicial en los nuevos créditos hipotecarios se situó en 3,80%, frente al 3,97% del primer trimestre. El peso en la contratación a interés fijo continuó descendiendo hasta representar el 4,27% del total en el segundo trimestre, recuperando de nuevo el camino perdido los tipos variables, en especial el Euribor, que siguió subiendo hasta usarse en el 91,54% del total de contratos.