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Archivo del 11 de septiembre de 2014

El juicio por una estafa inmobiliaria revela el descontrol en el Catastro de Alicante

jueves, 11 de septiembre de 2014

     La Audiencia exculpa antes del juicio a tres de los funcionarios imputados y deja a uno en el banquillo que asegura que alguien entró con sus datos en el sistema para alterar los expedientes
     José Antonio Martínez 10.09.2014  diarioinformacion.com
     Tras catorce años de instrucción judicial, la Audiencia de Alicante exculpó ayer a tres de los funcionarios del Catastro imputados en una estafa inmobiliaria en Xàbia y descartó que haya responsabilidad del Estado. El juicio arrancó ayer con sólo dos imputados en el banquillo, ya que los principales acusados ya han fallecido. La declaración de uno de los imputados desveló graves errores en el funcionamiento de los controles en el Catastro de Alicante, ya que en, según dijo, en los años en que ocurrieron los hechos era habitual que empresas que trabajaban para ellos o ayuntamientos usaran sus ordenadores.
     Los hechos ayer juzgados se remontan al año 2000. La investigación apunta a la existencia de una trama con contactos dentro del Catastro alicantino que se dedicaba a ponerse a su nombre diversas fincas para venderlas después a terceras personas y de espaldas a los verdaderos propietarios. Una vez que lograban una certificación catastral con la finca a su nombre, iban al notario para que les levantara acta. Mediante este método, consiguieron ponerse a su nombre tres parcelas en la urbanización Trencall de Xàbia que vendieron después a otra mercantil. Según el escrito de acusación, en diciembre del año 2002 se volvió a hacer otro intento con tres parcelas más en la urbanización Balcón de Xàbia, pero esta vez se encontraron con que el notario conocía a los verdaderos propietarios de las fincas.
     De los cuatro funcionarios imputados, el juicio sólo se celebró para uno, que es el único al que acusaba la Fiscalía y que, según los ordenadores, intervino en la operación abortada por el notario. Los otros tres estaban en el banquillo a instancias de la acusación particular que acabó retirando los cargos contra ellos poco antes de la vista. Desde la acusación se pedía que se declarara al Estado responsable civil porque los hechos eran consecuencia de un mal funcionamiento de la Administración. «No puede ser que alguien pueda conseguir una certificación catastral sin acreditar nada», dijo ayer la abogada que representaba a los compradores que llegaron a gastar 168.000 euros por el suelo. El abogado Cayetano Serna, que defendía a uno de los funcionarios exculpados, calificó ayer de «despropósito» el mantener a estos trabajadores imputados, que eran responsables del servicio, 14 años para retirar la acusación el día del juicio. Fuentes del caso admitieron que la instrucción había sido deficiente, sin haber investigado a fondo la relación entre funcionarios y presuntos estafadores.
     El único funcionario imputado aseguró ayer que era ajeno a los hechos y que no conocía a ninguno de los otros acusados. Según manifestó, lo único que recuerda de aquellos años era que hubo una investigación porque desaparecieron expedientes. «Mis superiores me dijeron que retrotrajera todo el expediente al momento anterior del cambio en el titular de la parcela», dijo. Según explicó, «en el ordenador aparecía que era yo que el había tomado la decisión, pero ni siquiera intervine. Fue alguien con mi cuenta de usuario». En este sentido, aclaró que era normal que personal de ayuntamiento y empresas colaboradoras del Catastro trabajaran en los ordenadores de las dependencias, incluso una de ellas era de Xàbia. «Como no había equipos suficientes, usaban nuestras cuentas de usuario. No les dábamos la clave, pero tenían abierta nuestra sesión. Podían hacer lo que quisieran», dijo. El fiscal pide para él cinco años de prisión por delito continuado en falsedad de documento público, mientras su abogado Aitor Esteban Gallastegui, la libre absolución.
     Para el otro acusado se piden siete meses de prisión por su supuesta complicidad en la estafa, tras haber ido como testigo al notario a declarar que las parcelas eran propiedad de uno de los acusados fallecidos. Ayer aseguró que conocía a este acusado de toda la vida y que en una ocasión le llevó a ver la finca. «Un día me enseñó la certificación del catastro de esas parcelas y me pidió que le acompañara al notario para declararlo», dijo. El acusado negó a preguntas de las partes haber estado imputado por hechos similares en otros procedimientos.

La banca suma 6.000 millones más en pisos, suelo y otros inmuebles

jueves, 11 de septiembre de 2014

     Las entidades siguen embargando más activos de los que logran vender
     Miguel Jiménez Madrid 8 septiembre 2014  elpais.com
     El atracón de crédito e inversiones de la banca en el sector inmobiliario está dejando una digestión muy pesada. La cartera de pisos, oficinas, suelo y otros inmuebles en manos de las entidades financieras continúa creciendo pese a sus esfuerzos por vender cuanto antes este tipo de activos. En los seis primeros meses de este año, los activos inmobiliarios que tienen las 13 principales entidades financieras suman unos 90.200 millones, 6.100 millones más que a cierre de año. La cifra supera incluso a la que tenían a cierre de 2011, antes de la limpieza por el traspaso de activos tóxicos al banco malo en 2012.
     Esos 90.200 millones es el valor bruto en libros en los balances de los bancos. Las entidades, sin embargo, tienen provisiones, correcciones de valor y otras coberturas sobre esos inmuebles por importe de 44.200 millones, con lo que el importe neto es de algo más de 46.000 millones, con un aumento de unos 3.700 millones sobre el cierre de 2013.
     La Caixa y el Popular son los que tienen más ‘ladrillo’ en sus balances
     La partida que más aumenta es, además, la del más tóxico de los activos inmobiliarios: el suelo. Es el más difícil de vender y por eso las nuevas entradas por créditos sin pagar no se ven compensadas por salidas. Las entidades tienen ya suelo en su balance por un importe original de más de 35.000 millones de euros, que han provisionado al 59,4%. Los bancos han sumado 1.450 millones en seis meses.
     Las otras dos grandes partidas que están aumentando a buen ritmo son los edificios terminados procedentes de financiaciones a promotores y los pisos embargados o entregados en dación en pago por los particulares que no pueden pagar su hipoteca. En cada uno de esos capítulos, la cifra aumenta en unos 1.400 millones.
     Las entidades con un mayor volumen de inmuebles en sus carteras son La Caixa y Banco Popular, seguidos por BBVA y Banco Sabadell. La Caixa y el Popular son, además, los que más han elevado su cartera durante el primer semestre, tanto en términos brutos como netos, si bien la entidad catalana tiene coberturas mayores sobre sus inmuebles.
     Bankinter continúa siendo la entidad con menos inmuebles. BFA-Bankia, NCG Banco, Catalunya Banc, Liberbank y BMN descargaron la mayor parte de su crédito promotor y de sus inmuebles con el traspaso al banco malo, pero la morosidad hipotecaria ha provocado que el volumen de inmuebles procedentes de la financiación de la compra de vivienda a particulares que se están quedando por impago (vía ejecución hipotecaria o dación en pago) haya aumentado con fuerza.
     La evolución natural durante la crisis ha sido que el crédito promotor considerado teóricamente sano (aunque en buena parte no entraba en mora gracias a refinanciaciones cuestionables) ha ido pasando a subestándar (en riesgo de impago) o moroso y luego ha dado lugar a embargos, ejecuciones, quitas o daciones en pago que han aumentado la cartera de inmuebles de la banca.
     Adjudicados por impago
     Los activos adjudicados por impago, junto con el crédito a la construcción y promoción clasificado como dudoso o como subestándar, constituyen lo que el Banco de España denominó exposición inmobiliaria potencialmente problemática. Esos activos tóxicos solo se han reducido en 300 millones de euros en el primer semestre, hasta 159.300 millones, y en buena parte se debe a que se han reclasificado créditos dudosos como fallidos al darse por imposible su cobro. Pero, además, el volumen de provisiones para hacer frente a esos activos problemáticos se ha reducido en unos 1.300 millones (de 77.500 a 76.200 millones), con lo que el volumen de activos tóxicos del ladrillo que sigue vivo en los balances ha aumentado en el primer semestre de este año.
     El único consuelo llega en este primer semestre por el volumen total de exposición a crédito promotor, que incluye no solo el crédito dudoso y subestándar, sino también el que las entidades financieras siguen considerando sano. La exposición crediticia total se ha reducido de 101.872 a 92.685 millones. El crédito al sector del ladrillo que sigue clasificado como sano se ha reducido de 26.300 a 23.600 millones. Eso quiere decir que, aunque el riesgo se va acotando, la pesada digestión continúa.

El Gobierno sube la presión fiscal a las transacciones de casas

jueves, 11 de septiembre de 2014

     El Gobierno sube la presión fiscal a las transacciones de casas
     Vender ya o pagarlo caro
     La nueva reforma fiscal dispara la tributación por plusvalía a partir del 1 de enero de 2015
     Se suprimen los coeficientes que actualizan y corrigen la ganancia patrimonial obtenida
    La diferencia de vender en 2014 o después puede ascender a decenas de miles de euros
     ‘No se ha enterado nadie y muchos se llevarán una sorpresa en su Declaración del IRPF’
    Jorge Salido Cobo Madrid  05/09/2014 elmundo.es
     El potencial comprador de casa no es el único que vive una época dulce en el mercado inmobiliario. El vendedor, por el momento, también, viendo el horizonte fiscal que se le aproxima. A partir del 1 de enero de 2015, los propietarios que transfieran sus pisos verán incrementado notablemente el gravamen a pagar por la plusvalía.
     La nueva reforma fiscal contempla la supresión de los coeficientes de corrección monetaria y de abatimiento aplicables a la tributación de inmuebles. Es decir, se elimina la actualización del precio de compra ligada al incremento del coste de la vida y la reducción que actualmente se aplica a la ganancia patrimonial a aquellos que adquirieron su piso antes del ejercicio 1995.
     La derogación de estos coeficientes, sujetos a fórmulas ininteligibles para el ciudadano de a pie, representará un varapalo fiscal (que puede llegar a ser de decenas de miles de euros) sobre todo para los vendedores de casas antiguas y para herederos. Pese a que la retención sobre las plusvalías bajará de la horquilla del 21%-27% al 20%-24% en 2015, tributar por su totalidad hará que el Estado se quede con buena parte de la ganancia.
     Basta con ver un ejemplo para constatar el negocio que supone para Hacienda esta modificación fiscal y que, prácticamente, ha pasado desapercibida a pesar del enorme coste que tendrá para el contribuyente. Si un propietario vende hoy, 5 de septiembre de 2014, por 200.000 euros una casa que compró el 1 de septiembre de 1986 por 50.000 euros pagaría 10.381 euros a la Agencia Tributaria por la plusvalía. Sin embargo, si vende en 2015, el gravamen por la misma ganancia patrimonial se disparará a 34.880 euros.
     Esta diferencia se debe a que en 2014 todavía la plusvalía bruta de 150.000 euros se corrige por los coeficientes hasta los 41.118 euros (sobre los que se tributa), mientras que en 2015 ya no se aplicarán estos coeficientes. Por lo tanto, se deberá pagar un gravamen sobre el total de la diferencia entre el coste de compra e ingresos de la venta.
     Los propietarios de las viviendas antiguas, los mayores damnificados
     De este modo, la reforma fiscal golpea duramente a los propietarios más antiguos que vendan, pero también, en menor medida, a los recientes. Los que adquirieron sus casas a partir de 1995 verán cómo el nuevo sistema fiscal valora por igual un millón de pesetas de los años 70 que 6.000 euros de 2014. Si alguien compró en 2004 un piso por 150.000 euros y lo vende por 200.000, en 2015 tributará por esos 50.000 euros de ganancias. Pagará a Hacienda 10.880 euros. Si vende en 2014, verá reducida esta factura a 7.207,2 euros al sufrir una retención sobre la plusvalía corregida.
     Los propietarios gozan de tres vías para esquivar este cambio tributario: vender antes de 2015, reinvertir la ganancia patrimonial en vivienda habitual si traspasan su casa habitual o, si son mayores de 65 años, reinvertirla en productos financieros de rentas vitalicias (novedad en la reforma). El Ejecutivo justifica las modificaciones diciendo que se avanza «en términos de neutralidad» y «equidad».
     Una visión muy diferente tienen los expertos. Todos critican el afán recaudatorio del Gobierno. «No es justo», comenta José María Mollinedo, secretario general de los Técnicos de Hacienda (Gestha). Mollinedo denuncia que los vendedores pagarán más ya que se deja sin efecto el factor de la inflación acumulada.
     Con esta mayor presión a la transmisión se contenta a Bruselas, desde donde se pedía gravar la posesión
     En cuanto a los efectos inmediatos en el mercado de la vivienda, los analistas creen que serán marginales porque «no se ha enterado nadie de los cambios, ni particulares ni muchos profesionales», dice Gonzalo Bernardos, economista y director del Máster Inmobiliario de la Universidad de Barcelona. Tiene claro que con esta mayor presión a la transmisión se contenta a Bruselas, que pedía gravar la posesión.
     El consultor inmobiliario José Luis Ruiz Bartolome va más allá. «Muchos se llevarán una sorpresa en su Declaración de IRPF de 2015», avisa. No le extraña que no se hayan usado estos cambios fiscales como incentivos para avivar las compras. «Al Gobierno no le interesa porque las operaciones que se cierren antes de 2015 significarán pérdida de recaudación», concluye.