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Archivo del 30 de septiembre de 2014

Consejos para que el valor catastral no infle su factura fiscal

martes, 30 de septiembre de 2014

     Los expertos advierten de discrepancias con los datos de Hacienda
     ¿Qué mirar con lupa para ahorrar al comprar una casa?
     Raquel Díaz Guijarro Madrid 25-09-2014 cincodias.com
     Si usted es un humilde trabajador que tiene una vivienda o, en el mejor de los casos, una segunda casa de vacaciones, es muy probable que el valor catastral que le asigna Hacienda a sus propiedades sea el correcto. En los últimos años, en especial a partir de 2012, se ha generalizado la sensación entre los expertos de que las últimas revisiones catastrales no han tenido en cuenta en muchos casos la fuerte rebaja de precios que han sufrido los pisos tras el estallido de la burbuja inmobiliaria.
     Ahora bien, si se trata de una empresa o usted cuenta con un elevado patrimonio, compuesto por además de viviendas, solares, naves industriales o los llamados inmuebles singulares (refinerías, concesionarios, o edificios en los que conviven distintos usos como el comercial o el de oficinas, por ejemplo) es conveniente que contraste con Hacienda qué información tiene el Catastro de todos esos inmuebles.
     Así lo pusieron de manifiesto ayer los participantes en la jornada Fiscalidad y Valoración: ¿Es posible ahorrar en el pago de impuestos sobre bienes inmuebles? organizada por el bufete Garrigues y la tasadora Tinsa, quienes recordaron que una incorrecta información catastral puede elevar el valor de los inmuebles y con ello la factura de todos los impuestos que están referenciados a esta variable y que mayoritariamente fijan y cobran los ayuntamientos. El más importante es el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI), pero también se toma como referencia en el impuesto de actividades económicas (IAE), en Patrimonio y en Sucesiones y Donaciones, estos últimos de competencia autonómica.
     De hecho, los expertos en fiscalidad recuerdan que en un entorno donde se producen ventas de inmuebles a pérdida y las empresas están encargando multitud de valoraciones de su patrimonio es crucial que la información con la que se determina el valor catastral se ajuste a la realidad.
     Usos o superficies
     En este sentido, el director del Área Tributaria y de Suelos de Tinsa, Andrés Lorente, puso varios ejemplos de operaciones en las que los titulares lograron pingües ahorros en su factura fiscal después de comprobar cómo algunos aspectos de sus inmuebles habían sido valorados de manera errónea.
     En uno de los casos, una importante petrolera española averiguó que en una de las valoraciones que había realizado el Catastro de una de sus refinerías existía una discrepancia de 11.000 metros cuadrados al determinar la superficie total, lo que desvirtuaba la liquidación de impuestos definitiva. Y es que las responsables de Consultoría Tributaria y Auditorías Catastrales de Tinsa, Marta García Hernández y Ana Isabel Albarrán, respectivamente, recordaron que la Dirección General del Catastro, dependiente del Ministerio de Hacienda, realiza sus valoraciones mediante fórmulas matemáticas que tienen en cuenta el valor de mercado y multitud de características del inmueble, pero no visita el mismo, lo que explica que a veces cometa errores.
     En otra ocasión, un edificio de varias plantas había sido catalogado como de uso comercial en todas sus plantas, cuando la planta baja estaba destinada a un almacén. Mientras que en el uso comercial el valor de repercusión de suelo asignado ascendía a 2.285 euros por metro cuadrado; en el caso de que el uso sea el de un almacén, esa cantidad se desploma hasta los 380 euros por metro cuadrado.
     Otro caso que también mereció la atención de los expertos fue el del impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana, más conocido como plusvalía municipal, sobre el que también se están registrando discrepancias respecto a la información en poder de los municipios. Los expertos recordaron que ya hay sentencias a favor de los contribuyentes, pero también a favor de la Administración, por lo que recomendaron prudencia y el asesoramiento de un especialista.
Pros y contras del ciclo inmobiliario
     La revisión de las ponencias de valores catastrales se realiza cada 10 años, aunque existen en España multitud de ayuntamientos que no habían realizado la suya incluso desde hace más tiempo. Esto hacía que si lo normal es que el valor catastral se situara en torno a la mitad del de mercado, los valores catastrales muy antiguos no recogieran ni el boom de los primeros años 2000, ni el estallido de la burbuja. Quiere decir que muchos ciudadanos durante la etapa de bonanza económica pagaron seguramente menos impuestos de lo que les hubiera correspondido si su ayuntamiento hubiese solicitado la revisión catastral cuando tocaba, pero ahora muchos lamentan estar pagando de más, ya que denuncian que la última revisión catastral no refleja la depreciación registrada por culpa de la crisis.
     Con la necesidad urgente de más ingresos que tienen los municipios, muchos han optado por la fórmula rápida que ofrece el Catastro para poner al día sus ponencias de valores catastrales: los coeficientes automáticos, que pueden ser superiores o inferiores a cero. Siempre que la última revisión date de más de cinco años y si el Catastro lo autoriza, algunos ayuntamientos están cambiando sus valores. Dependiendo del año de su última revisión, así será el efecto. Si el último dato es reciente, podrá recoger la rebaja de precios a partir de 2008, pero si no habían revisado desde 2000, es muy probable que el resultado final sea al alza porque habrá que reflejar todo el boom. Y esto último es lo que buscan muchos consistorios.

 

Detectan comisiones abusivas en 7 de los 8 bancos inspeccionados en Madrid

martes, 30 de septiembre de 2014

     2014-09-28 madridiario.es
     Detectan comisiones abusivas en 7 de los 8 bancos inspeccionados en Madrid
     La Comunidad de Madrid ha detectado la presencia de prácticas abusivas en siete de las ocho entidades bancarias con las que los consumidores contratan servicios financieros, según los datos obtenidos por la Dirección General de Consumo durante la campaña de control de este tipo de cláusulas en la contratación bancaria que ha llevado a cabo durante los pasados meses de mayo y junio.
     El objetivo fue revisar la presencia de este tipo de obligaciones en los contratos más frecuentes, como apertura de cuenta corriente y tarjeta de crédito, así como en los contratos de préstamo hipotecario.
     La Dirección General de Consumo recoge los resultados obtenidos de 8 de las 9 entidades sobre las que se planificaron actuaciones, al no haber facilitado el control una de ellas. Se trata de una campaña pionera de protección al consumidor financiero, teniendo en cuenta la relevancia social de algunas sentencias judiciales que han impulsado la aplicación a los contratos bancarios de la legislación de consumo, entre ellas la de 9 de mayo de 2013 que falla en contra de las cláusulas suelo poco transparentes en los servicios hipotecarios o a raíz de la mala comercialización de las denominadas acciones preferentes.
     Comisiones por descubierto, cláusula abusiva más extendida
     Según los datos obtenidos durante la campaña, hasta en siete de los ocho bancos inspeccionados se han encontrado prácticas incorrectas en las denominadas comisiones por descubierto, que se cargan con ocasión de excedidos en el saldo de una tarjeta o de descubiertos en una cuenta corriente.
     Se trata de una práctica abusiva, al no corresponder a servicios solicitados ni contratados y al limitarse los contratos bancarios a citar la comisión sin explicar a qué corresponde ni justificarse que obedezcan a gastos de gestión reales que haya sufrido el banco.
     Además, la campaña también ha registrado en cinco de las entidades cláusulas abusivas por apartarse del Código Civil al decidir la entidad bancaria de forma unilateral qué deuda compensa en caso de haber varias, así como la cuenta, los fondos líquidos o los valores que el consumidor tiene depositados en el banco para ello, con los posibles perjuicios que puede causarle esta decisión.
     En otras dos entidades, resultan abusivas las atribuciones al consumidor de cualquier gasto que pueda darse como consecuencia de gestiones, litigios o incidentes sin distinción o límite alguno, por ejemplo cuando tenga que hacerse cargo de costas judiciales incluso cuando el proceso le haya dado la razón.

     Otra de las cláusulas de este tipo detectada durante la campaña es la exención ilimitada de responsabilidad para el banco en caso de sustracción de claves de acceso a las cuentas bancarias. También la falta de aplicación de derechos del consumidor a los préstamos hipotecarios, al aplicarse en algunas ocasiones intereses de demora superiores al triple del interés legal ante un impago de una mensualidad.
     Falta de claridad informativa en los contratos
     La campaña también detectó que las entidades cumplen con la obligación de informar a los consumidores sobre los aspectos sustanciales de las operaciones contratadas, pero la voluminosa información que recibe en los varios borradores con contrato marco, demás condiciones generales del instrumento de pago y condiciones particulares de la modalidad que se desee contratar impide trasladarle la información relevante y oportuna, con la suficiente claridad en cada caso.
     En este sentido, tres de los ocho bancos analizados no informan de forma clara y completa a cerca de los gastos asociados a los servicios de pago que se ofrecen, el mismo porcentaje de los que no informa de la entidad con la que deben contratarse los seguros complementarios de la operación. La mitad de los bancos no aclaran que el tasador y el notario pueden ser elegidos por el consumidor.