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Monte Pindo saliendo de la ría de Corcubión

domingo, 18 de octubre de 2020

El 99 por ciento de la Carrera Judicial dice sentirse totalmente independiente para tomar decisiones en el ejercicio de su función jurisdiccional

domingo, 18 de octubre de 2020

Viernes, 16 de octubre de 2020

El 99 por ciento de la Carrera Judicial dice sentirse totalmente independiente para tomar decisiones en el ejercicio de su función jurisdiccional

El CGPJ publica los resultados de una encuesta realizada por Metroscopia entre los pasados 8 y 22 de septiembre mediante entrevistas telefónicas a mil jueces y magistrados. La inmensa mayoría de los consultados afirma no haber recibido nunca sugerencias o presiones. Casi el 90 por ciento sostiene que los políticos eluden su responsabilidad y optan por judicializar los asuntos complejos en lugar de alcanzar pactos y acuerdos. Ese mismo porcentaje apuesta por que los doce vocales del turno judicial del CGPJ vuelvan a ser designados por elección directa por parte de jueces y magistrados. La mayoría cree que el juicio del ‘procés’ ha reforzado la imagen de la Justicia en España y en Europa

Autor: Comunicación Poder Judicial

Los jueces y magistrados españoles tienen una percepción muy positiva de la Justicia en España, que consideran independiente del poder político pese a que la mayoría -el 83 por ciento- cree que todos los Gobiernos, sea cual sea su ideología, muestran más interés en controlarla que en proporcionarle los medios que la hagan más ágil y eficaz. Así, el 99 por ciento de los miembros de la Carrera Judicial afirman sentirse totalmente independientes para tomar decisiones en el ejercicio de su función jurisdiccional.

Así se desprende de los resultados de la encuesta que Metroscopia ha realizado por encargo del Consejo General del Poder Judicial entre los pasados 8 y 22 de septiembre mediante entrevistas telefónicas a mil jueces/zas y magistrados/as en activo -la muestra supone casi el 20 por ciento de la Carrera Judicial- seleccionados aleatoriamente de acuerdo con la distribución real por sexo, edad y órganos jurisdiccionales. La encuesta íntegra puede consultarse en este enlace.

La encuesta revela que los jueces españoles, con independencia de su sexo, edad u orientación ideológica, comparten un mismo sentido de la profesión: el 92 por ciento cree que su función es velar por el cumplimiento de las leyes y el 98 por ciento siente que la Justicia es la última salvaguarda de los derechos y libertades de los ciudadanos.

Ajenos a las presiones

Los miembros de la Carrera Judicial también coinciden (86 %) en rechazar la idea de estar interviniendo con sus decisiones en materias de naturaleza exclusivamente política, pero sí creen (88 %) que con frecuencia los políticos eluden su responsabilidad y optan por judicializar los asuntos más complejos en lugar de esforzarse por alcanzar pactos y acuerdos.

En cualquier caso, el 90 por ciento de los encuestados afirma no haber recibido nunca indicación o sugerencia alguna sobre cómo resolver un caso concreto por parte del Gobierno, las Comunidades Autónomas o el CGPJ; el 88 por ciento, tampoco de partidos políticos, otros jueces o grupos de presión económicos o sociales. El porcentaje desciende hasta el 72 por ciento cuando la pregunta se refiere a la presión mediática. Hasta un 9 por ciento responde que “con frecuencia” se siente presionado por los medios de comunicación, de los que una gran mayoría (84 %) piensa que no reflejan adecuadamente el quehacer judicial.

Aun así, el 84 por ciento de los integrantes de la Carrera Judicial dicen que, a la hora de dictar sentencia, nunca (32 %) o raramente (52 %) tienen en cuenta las presiones que pudieran llegarles.

Reformas

La encuesta revela un claro interés por erradicar cualquier apariencia de contaminación política en la acción judicial, que se manifiesta en un apoyo mayoritario (90 %) a que los doce vocales del turno judicial que forman parte del CGPJ sean designados mediante elección directa por los miembros de la Carrera Judicial. El mismo porcentaje cree necesario un nuevo pacto de Estado por la Justicia para remodelar a fondo su organización y funcionamiento.

Los jueces también respaldan reformas para restringir el ejercicio de la acción popular (68 %) o prohibir que los partidos políticos la ejerzan en los procedimientos con significación política o en los que se investiguen delitos de corrupción.

Menos apoyo encuentra la posibilidad de que los fiscales pasen a instruir las investigaciones, en combinación con el juez de garantías. Solo un 41 % se muestra a favor, mientras que el 55 % está en contra.

Satisfechos con su profesión

Pese a que el 94 por ciento de los encuestados considera que la función de juzgar es ahora más compleja que nunca, una gran mayoría -el 79 %- se siente satisfecho con su trabajo como juez y prácticamente el mismo porcentaje cree que su capacitación profesional es similar o superior a la de sus colegas de la Unión Europea.

También afirman que la forma en que se desarrolló el juicio por el proceso separatista en Cataluña celebrado en el Tribunal Supremo -que fue transmitido en directo en la web www.poderjudicial.es- ha reforzado la imagen de la Justicia en España (68 %) y en Europa (59 %).

El CENDOJ, el servicio del CGPJ más valorado por los jueces

La última parte de la encuesta está dedicada a la valoración que los jueces hacen del Consejo General del Poder Judicial y de sus órganos técnicos: el Centro de Documentación Judicial (CENDOJ) es el mejor valorado, alcanzando una nota de 8,2, y también obtienen una buena calificación los Servicios de Formación, de Personal Judicial y de Relaciones Internacionales y la Oficina de Comunicación. El Servicio de Inspección y el régimen disciplinario reciben asimismo más opiniones a favor que en contra.

También son más las opiniones positivas (49 %) que negativas (42 %) cuando los encuestados son preguntados acerca de si, durante el actual mandato, el CGPJ ha proporcionado el apoyo necesario a los jueces y magistrados que han sido objeto de acoso por parte de los medios de comunicación o instancias políticas. Sin embargo, la mayoría (54 % frente al 43 %) considera que el Consejo no ha transmitido una imagen de independencia de la Justicia española o realizado nombramientos atendiendo exclusivamente a criterios de mérito y capacidad (48 % frente a 42 %).

Olga Novo, galardonada con el Premio Nacional de Poesía 2020

domingo, 18 de octubre de 2020

Concedido por el Ministerio de Cultura y Deporte

Olga Novo, galardonada con el Premio Nacional de Poesía 2020

Jueves 15 de octubre de 2020

Ministerio de Cultura y Deporte

El jurado del Premio Nacional de Poesía ha propuesto a Olga Novo Presa para ser galardonada con el Premio Nacional de Poesía, correspondiente a 2020, por su obra Feliz Idade. El premio, concedido por el Ministerio de Cultura y Deporte, está dotado con 20.000 euros.

La Moncloa

El jurado ha elegido esta obra «Por tratarse de un relato vitalista que celebra el amor y la existencia más allá del tiempo. El libro es una criatura viva que relaciona la maternidad y la muerte con una profunda presencia crítica de la memoria histórica».

Ha destacado además que «la voz poética de Olga Novo, inconfundible y de gran potencia, conjuga autenticidad y verdad, y se distingue por su lenguaje visionario que trae a la contemporaneidad el eco ancestral de toda una tradición literaria».

Imagen de Olga Novo

Biografía

Olga Novo (Vilarmao, Puebla del Brollón, Lugo, 1975) es doctora en Filología Gallega por la Universidad de Santiago de Compostela.

Voz destacada de la poesía contemporánea en gallego, es autora de una obra entroncada con propuestas radicales surrealistas y libertarias, marcada además por un profundo vitalismo telúrico, el feminismo, la memoria agraria y el erotismo. Así se plasma en la antología ‘Los líquidos íntimos’ (Cálamo, 2013), donde Olga Novo ha vertido al castellano una parte esencial de su obra, ofrecida además en su lengua original.

De sus tres primeros poemarios publicados, ‘A teta sobre o sol’ (1996), ‘Nós nus’ (1997, Premio Losada Diéguez de Creación) y ‘A cousa vermella’ (2004), la crítica ya destacó su gran torrente vivencial y su fuerza expresiva, unidas a una honda y personal sensualidad. Con posterioridad, ha publicado ‘Cráter’ (2011), Premio de la Crítica española.

Asimismo, es autora de dos poemarios en colaboración: ‘Magnalia’ (2001), con el también poeta Xoán Abeleira y la pintora Alexandra Domínguez; y ‘Monocromos’ (2006), con el pintor Concetto Pozati. También ha publicado libros de ensayo y colabora con varias publicaciones culturales. Tras licenciarse en Filología Gallega por la Universidad de Santiago de Compostela, ha compaginado la labor literaria con la docencia.

Jurado

El jurado, presidido por María José Gálvez Salvador, directora general del Libro y Fomento de la Lectura y actuando como vicepresidenta Begoña Cerro Prada, subdirectora de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, ha estado formado por: Inés Fernández-Ordóñez Hernández, por la Real Academia Española; Ana Romaní Blanco, por la Real Academia Gallega/Real Academia Galega; Sebastián García Trujillo, por la Real Academia de la Lengua Vasca/Euskaltzaindia; Marta Pessarrodona Artigas, por el Instituto de Estudios Catalanes/Institut d’Estudis Catalans; Vicent Salvador Liern, por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE); Ana Bueno de la Peña (Ana Rossetti), por la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE); Francisco José Díaz de Castro, por la Asociación Española de Críticos Literarios; Aurelio Martín González, por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE); Rosa M.ª García Rayego, por el Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid; Juan Carlos Pérez Mestre, por el Ministerio de Cultura y Deporte y Pilar Pallarés García, autora galardonada en la convocatoria de 2019.

Preparados para la Década Digital

domingo, 18 de octubre de 2020

Preparados para la Década Digital

Comisión Europea

UE preparada para la Década Digital

La presidenta von der Leyen, en su discurso sobre el estado de la Unión, estableció para 2021 un cambio de ciclo para toda Europa, al que ha llamado la Década Digital. Estas son las claves de lo que nos espera en los próximos 10 años.

02/10/2020

UE preparada para la Década Digital

¿Por qué la digitalización es importante?
Europa apuesta por la digitalización como un modo de garantizar oportunidades de desarrollo y conexión en todos los países de la UE.. ¿Cómo beneficiará a los europeos?

En cuanto a la salud: La pandemia ha puesto en jaque a todo el mundo por lo que un aumento de la digitalización ayudaría en la detección de la propagación de enfermedades, a tomar las medidas adecuadas en cada ocasión y a desarrollar tratamientos más rápidamente.

En el aspecto industrial: Facilitará a las empresas y pymes a invertir en servicios y productos de gran valor al igual que en la innovación en industrias automovilísticas, aeroespaciales, de energías renovables y de la salud.

Y para la sociedad: Garantizará una mayor seguridad a la ciudadanía en cuanto a seguridad vial, ciberseguridad o en el transporte público seguro y limpio. Será una oportunidad también para revitalizar las zonas rurales; y así poder explotar su potencial.

“Queremos liderar el camino, la vía europea, hacia la era digital: sobre la base de nuestros valores, nuestra fortaleza y nuestras ambiciones globales.” comentó la presidenta en su discurso.

¿ Cuáles son las medidas que propone la Comisión?
De los 750 mil millones del plan de recuperación Next Generation EU, un 20% irá dirigido a acciones en el ámbito Digital. Estas son algunas de las medidas que se llevarán a cabo:

Supercomputación: Europa ha elaborado un nuevo presupuesto ambicioso de 8 mil millones de euros a fin de mantener el liderazgo en la supercomputación. Con esta inversión se podrá:

Desarrollar y mantener una infraestructura de datos con la ayuda de aplicaciones científicas, industriales y sociales.

Contribuir en el descubrimiento de la vacuna contra la Covid.

Despliegue de la tecnología de 5G. La conectividad 5G es considerada por la UE como la piedra angular de la transformación digital y un pilar esencial para la recuperación.

Ofrecerá importantes oportunidades económicas en los próximos años para aumentar la competitividad europea y la sostenibilidad y fomentará la expansión de la infraestructura de red.

Es por eso que la Comisión propone reducir cualquier coste: eliminando aquellos obstáculos administrativos innecesarios y aumentar la velocidad de despliegue de las redes de muy alta capacidad.

Y lo que es más, Europa continúa comprometida a no dejar de lado otros temas en mente como es la lucha contra el cambio climático por tanto se necesitará del compromiso de los países para lograr que el impacto medioambiental real sea mínimo.

Inversión pública para la recuperación

domingo, 18 de octubre de 2020

Inversión pública para la recuperación

FMI

Vitor Gaspar, Paolo Mauro, Catherine Pattillo y Raphael Espinoza

Los gobiernos de todo el mundo están tomando medidas extraordinarias para afrontar la crisis de la COVID-19. Sin dejar de centrarse en dar respuesta a la emergencia sanitaria y proporcionar asistencia de emergencia a hogares y empresas, los gobiernos han de preparar las economías para la transición al mundo pospandemia, lo que incluye ayudar a las personas a volver a trabajar.

La inversión pública es esencial. La nueva edición de nuestro informe Monitor Fiscal muestra que aumentar el gasto público en las economías avanzadas y de mercados emergentes podría ayudar a reactivar la actividad económica tras el derrumbamiento de la economía mundial más brusco y profundo de la historia contemporánea. También podría crear millones de puestos de trabajo directamente en el corto plazo y millones más de forma indirecta en el largo plazo. Un aumento de la inversión pública equivalente al 1% del PIB podría fortalecer la confianza en la recuperación e incrementar el PIB en un 2,7%, la inversión privada en un 10% y el empleo en un 1,2% si las inversiones son de alta calidad y si la actual carga de la deuda pública y privada no menoscaba la respuesta del sector privado a estos estímulos.

En esta edición de nuestro informe Monitor Fiscal analizamos por qué se necesita más inversión pública, el efecto que podría tener en el crecimiento y el empleo y lo que los gobiernos pueden hacer para cerciorarse de que la inversión contribuya a la recuperación.

Argumentos a favor de un aumento de la inversión

Ya antes de la pandemia, llevábamos más de un decenio con la inversión mundial en niveles muy bajos, pese al evidente deterioro de carreteras y puentes en algunas economías avanzadas y las ingentes necesidades de infraestructuras de transporte, agua potable, saneamiento, etc. en la mayoría de las economías emergentes y en desarrollo. Ahora existen necesidades acuciantes de inversión en sectores fundamentales para el control de la pandemia, como la atención de salud, la educación, la seguridad de los edificios, la seguridad del transporte y la infraestructura digital.

El bajo nivel de las tasas de interés en todo el mundo también apunta a que es un buen momento para invertir. El nivel de ahorro es elevado, el sector privado se mantiene a la espera y hay muchas personas desempleadas que pueden ocupar los puestos de trabajo que se creen gracias a la inversión pública. La inversión privada es muy escasa, debido a la fuerte incertidumbre acerca del futuro de la pandemia y las perspectivas económicas. Por lo tanto, en muchos países ha llegado la hora de acometer inversiones públicas de alta calidad en proyectos prioritarios, lo que puede hacerse endeudándose a un costo reducido.

La inversión pública ser fundamental para la recuperación, ya que podría generar, de forma directa, entre 2 y 8 puestos de trabajo por cada millón de dólares gastado en infraestructuras tradicionales, y entre 5 y 14 empleos por cada millón gastado en investigación y desarrollo, electricidad verde y edificios eficientes.

No obstante, los proyectos de inversión pueden tardar en ejecutarse. Para que la inversión cree empleos ahora —que es cuando más se necesitan—, los países deberían impulsar el mantenimiento de las infraestructuras, siempre que se considere seguro. También es hora de empezar a reconsiderar y reanudar proyectos prometedores que se retrasaron por la crisis, de acelerar proyectos ya previstos para que se cristalicen en los próximos dos años y de concebir otros nuevos ajustados a las prioridades poscrisis.

Encontrar el equilibrio justo

Sin embargo, a algunos países les resultará endeudarse para invertir en vista de que las condiciones de financiamiento son restrictivas. Aun así, un aumento progresivo de la inversión pública financiada mediante deuda podría compensar a estos países, siempre que los riesgos de refinanciamiento de la deuda y las tasas de interés no suban demasiado y que los gobiernos escojan con acierto los proyectos de inversión. Es posible que los países también tengan que reasignar el gasto o recaudar ingresos adicionales para inversiones prioritarias.

Los países más pobres —especialmente en el contexto de los Objetivos de Desarrollo de Sostenible para 2030— necesitarán ayuda financiera de la comunidad internacional. Invertir en la adaptación al cambio climático es crucial, sobre todo en los países susceptibles a inundaciones y sequías. Ha habido ayuda oficial, pero los USD 10.000 millones asignados en 2018 se quedan cortos frente a los USD 25.000 millones de inversión que necesitan anualmente las economías de bajo ingreso, según estimaciones del personal técnico del FMI.

Mantener la calidad de los proyectos de inversión es esencial. Hemos observado, por ejemplo, que el costo de un proyecto concreto puede aumentar hasta un 10%-15% simplemente si se lleva a cabo en un período en el que la inversión es especialmente elevada. Los incrementos de costos tienden a ser más altos y los proyecto sufren retrasos más prolongados si se autorizan y ejecutan cuando la inversión pública aumenta sustancialmente, según nuestro análisis. Los incrementos rápidos de la inversión pública también acarrean el riesgo de facilitar la corrupción. Igualmente, resulta crucial mejorar la gestión de gobierno relacionada con la selección y administración de los proyectos, porque hay un margen de un tercio, en promedio, para mejorar la eficiencia de las infraestructuras (como muestra un libro publicado recientemente por el FMI sobre cómo una sólida gestión de la infraestructura puede poner fin al despilfarro de la inversión pública: Well Spent: How Strong Infrastructure Governance Can End Waste in Public Investment).

Catalizar de la inversión privada

También analizamos cómo, en esta crisis tan particular, la inversión pública podría dar al crecimiento un impulso suficiente para catalizar la creación de nuevos puestos de trabajo en el sector privado.

Examinamos si el efecto del gasto público adicional en el PIB (el «multiplicador fiscal») podría atenuarse porque algunos trabajos no pueden realizarse de forma segura durante la pandemia y porque las empresas saldrán de la crisis con menos capacidad financiera para invertir.

No obstante, en esta época de gran incertidumbre, la inversión pública puede fortalecer la confianza de los inversionistas privados en la recuperación y alentarlos a que ellos también inviertan, en parte porque es una muestra del compromiso del gobierno con el crecimiento sostenible. Los proyectos de inversión pública también pueden estimular la inversión privada de una forma más directa. Por ejemplo, las inversiones en comunicaciones digitales, electrificación o infraestructuras de transporte posibilitan el surgimiento de nuevas empresas. Asimismo, nuestros resultados muestran que las inversiones en sanidad y otros servicios sociales están asociadas con notables incrementos de la inversión privada en un horizonte temporal de un año.

En resumen, la inversión pública es un componente muy poderoso de los programas de estímulo destinados a limitar las repercusiones económicas de la pandemia. Incluso mientras continúan salvando vidas y los medios de subsistencia de los ciudadanos, los países pueden ir sentando los cimientos de una economía más resiliente si invierten en actividades muy productivas, generadoras de empleo y más verdes.