AIRE

Asociación Independiente de Registradores
                                 



Ultimas entradas




Archivos


Archivo del 6 de octubre de 2021

Casa de América. Escudo

miércoles, 6 de octubre de 2021

El auge de los criptoactivos plantea nuevos desafíos para la estabilidad financiera

miércoles, 6 de octubre de 2021

El auge de los criptoactivos plantea nuevos desafíos para la estabilidad financiera

Fondo Monetario Internacional

Por Dimitris Drakopoulos, Fabio Natalucci y Evan Papageorgiou

A medida que los criptoactivos ganan terreno, los reguladores tienen que intervenir.

Los criptoactivos abren un nuevo gran abanico de oportunidades: pagos rápidos y fáciles. Servicios financieros innovadores. Acceso inclusivo para partes del mundo previamente «desbancarizadas». Todo esto ha sido posible gracias al ecosistema de criptoactivos.

Pero las oportunidades traen consigo desafíos y riesgos. En el último Informe sobre la estabilidad financiera mundial (informe GFSR) se describen los riesgos que plantea el ecosistema de criptoactivos y se ofrecen opciones de políticas para ayudar a navegar estos mares ignotos.

El ecosistema de criptoactivos: ¿Qué es y cuáles son los riesgos?

El valor total de mercado de todos los criptoactivos superó los USD 2 billones en septiembre de 2021, es decir, se ha multiplicado por 10 desde comienzos de 2020. También está surgiendo todo un ecosistema rebosante de bolsas, billeteras, mineros de criptomonedas y emisores de criptomonedas estables.

Muchas de estas entidades no cuentan con prácticas sólidas de operación, gestión de gobierno y riesgo. Las bolsas de criptoactivos, por ejemplo, han sufrido importantes perturbaciones durante períodos de turbulencia en los mercados. También se han registrado varios sonados casos de robo de fondos de clientes perpetrados por ciberpiratas. Hasta ahora estos incidentes no han repercutido de forma notable en la estabilidad financiera. No obstante, conforme vayan ganando aceptación, los criptoactivos adquirirán mayor importancia en vista de sus posibles implicaciones para la economía más amplia.

Los riesgos de protección de los consumidores siguen siendo considerables dados los limitados o inadecuados requisitos de información y supervisión. Por ejemplo, más de 16.000 vales o tokens han sido cotizados en varias bolsas y en la actualidad existen alrededor de 9.000, mientras que en cierta forma el resto han desparecido. Por ejemplo, muchos de ellos carecen de volúmenes, o sus creadores han abandonado el proyecto. Algunos probablemente fueron creados exclusivamente para fines especulativos, o directamente para cometer fraude.

El (pseudo) anonimato de los criptoactivos también crea deficiencias de datos para los reguladores y puede presentar oportunidades perversas para el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Si bien las autoridades pueden estar en condiciones de rastrear las transacciones ilícitas, es posible que no puedan identificar las partes de las transacciones. Además, el ecosistema de criptoactivos está vinculado a diferentes marcos regulatorios en los diferentes países, lo cual complica la coordinación. Por ejemplo, la mayoría de las transacciones en bolsas de criptoactivos se llevan a cabo entre entidades que operan principalmente en centros financieros extraterritoriales, u offshore. Esto hace que la supervisión y la verificación del cumplimiento de regulaciones sean, no solo difíciles, sino prácticamente imposibles si no hay colaboración internacional.

Las criptomonedas estables —que procuran anclar su valor por lo general al del dólar de EE.UU.— también están creciendo a un ritmo vertiginoso, y su oferta se cuadriplicó a lo largo de 2021, hasta alcanzar los USD 120.000 millones. No obstante, el término «criptomoneda estable» abarca un muy diverso grupo de criptoactivos y puede ser engañoso. Dada la composición de sus reservas, algunas criptomonedas estables podrían estar sujetas a situaciones de pánico, que repercutirían en el sistema financiero. Tales situaciones podrían obedecer a inquietudes de los inversionistas acerca de la calidad de sus reservas o la velocidad a la que sus reservas pueden liquidarse para hacer frente a posibles rescates.

Importantes desafíos por delante

El grado de adopción de los criptoactivos es difícil de medir, pero hay encuestas y otros indicadores que hacen pensar que las economías de mercados emergentes y en desarrollo encabezan la tendencia. En particular, los residentes de estos países incrementaron notablemente los volúmenes de sus transacciones en bolsa de criptoactivos en 2021.

A futuro, la adopción generalizada y rápida puede acarrear considerables problemas al intensificar las fuerzas de dolarización en la economía —o en este caso criptomonetización—, haciendo que los residentes empiecen a usar más los criptoactivos en lugar de la moneda local. La criptomonetización puede mermar la capacidad de los bancos centrales para implementar la política monetaria de forma eficaz. También podría introducir riesgos para la estabilidad financiera, por ejemplo a través de riesgos de financiamiento y solvencia derivados de descalces de monedas, y al amplificar la importancia de algunos riesgos ya mencionados relativos a la protección de los consumidores y la integridad financiera.

Asimismo, podrían hacerse más graves las amenazas para la política fiscal, dado el potencial de los criptoactivos para facilitar la evasión fiscal. Y el señoreaje (las ganancias devengadas del derecho de emitir moneda) también puede disminuir. Una mayor demanda de criptoactivos también podría propiciar las salidas de capital que inciden en el mercado cambiario.

Por último, una migración de la actividad de «criptominería» de China a otras economías de mercados emergentes y en desarrollo puede incidir considerablemente en el uso de energía nacional —en especial en países que dependen de formas de energía que emiten más CO2, y en los que subsidian los costos de la energía—, en vista de la gran cantidad de energía que exigen las actividades de minería.

Medidas de política

Como primer paso, los reguladores y supervisores tienen que ser capaces de vigilar la rápida evolución del ecosistema de criptoactivos y los riesgos que crea, y para eso tienen que subsanar sin demora las deficiencias de datos. El carácter mundial de los criptoactivos significa que las autoridades deben reforzar la coordinación transfronteriza para reducir a un mínimo los riesgos de arbitraje regulatorio y garantizar una supervisión y un cumplimiento eficaces.

Los reguladores nacionales también deben dar prioridad a la adopción de las normas mundiales existentes. Las normas relativas a los criptoactivos en la actualidad se circunscriben en gran medida al lavado de dinero y propuestas sobre exposiciones de los bancos. Sin embargo, otras normas internacionales —en ámbitos como la regulación de títulos-valores, así como pagos, compensación y liquidaciones— quizá también sean aplicables y merezcan atención.

A medida que el papel de las criptomonedas estables cobre mayor importancia, la normativa debería ser proporcional a los riesgos que acarrean y las funciones económicas que desempeñan. Por ejemplo, las reglas deben estar alineadas con las entidades que suministran productos similares (por ejemplo, depósitos bancarios o fondos de mercados monetarios).

En algunas economías de mercados emergentes y en desarrollo, la criptomonetización puede ser consecuencia de la escasa credibilidad de los bancos centrales, sistemas bancarios vulnerables, ineficiencias en los sistemas de pago y acceso limitado a servicios financieros. Las autoridades deberían dar prioridad a fortalecer las políticas macroeconómicas y analizar los beneficios de la emisión de monedas digitales de bancos centrales y mejorar los sistemas de pago. Las monedas digitales de los bancos centrales pueden ayudar a atenuar las presiones de criptomonetización si permiten atender la necesidad de mejores tecnologías de pago.

A escala mundial, las autoridades deberían concentrarse en hacer los pagos transfronterizos más rápidos, baratos, transparentes e inclusivos, conforme a la hoja de ruta del G-20 para mejorar los pagos transfronterizos.

El factor tiempo es vital, y las medidas tienen que ser contundentes, rápidas y han de coordinarse a escala mundial, para permitir que los beneficios diseminen, pero sin dejar de abordar las vulnerabilidades.

El Tribunal Supremo estima el recurso de las asociaciones de jueces y devuelve a la Audiencia Nacional el conflicto colectivo por la carga de trabajo

miércoles, 6 de octubre de 2021

Lunes, 4 de octubre de 2021

El Tribunal Supremo estima el recurso de las asociaciones de jueces y devuelve a la Audiencia Nacional el conflicto colectivo por la carga de trabajo

El alto tribunal declara la adecuación de la modalidad procesal de conflicto colectivo para sostener las pretensiones deducidas en la demanda, sin entrar a conocer de las restantes excepciones procesales ni del fondo del asunto

Autor Comunicación Poder Judicial

El Pleno de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo ha estimado el recurso de cuatro asociaciones de jueces contra la sentencia de la Audiencia Nacional que desestimó, por inadecuación del procedimiento, el conflicto colectivo que plantearon contra el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el Ministerio de Justicia y 11 comunidades autónomas, al considerar que el CGPJ había incumplido su obligación de regular la carga de trabajo de jueces/as a efectos de salud laboral.

El alto tribunal declara la adecuación de la modalidad procesal de conflicto colectivo para sostener las pretensiones deducidas en la demanda, sin entrar a conocer de las restantes excepciones procesales ni del fondo del asunto. Así, devuelve las actuaciones a la Audiencia Nacional para que, partiendo de tal adecuación de procedimiento, resuelva, con libertad de criterio, sobre las restantes excepciones alegadas, y en su caso, sobre el fondo del asunto.

Los recurrentes son las asociaciones APM, JpD, AFV y FJI. La primera vez que examinó esta demanda, la Audiencia Nacional dictaminó la falta de competencia del orden jurisdiccional social, lo que fue corregido por el Supremo en una primera sentencia sobre este asunto.

El pleno del TC por unanimidad avala la vigencia de las órdenes de detención nacionales, europeas e internacionales dictadas por el Tribunal Supremo contra Puigdemont

miércoles, 6 de octubre de 2021

Tribunal Constitucional

Gabinete del Presidente

El pleno del TC por unanimidad avala la vigencia de las órdenes de detención nacionales, europeas e internacionales dictadas por el Tribunal Supremo contra Puigdemont

El Tribunal Constitucional, mediante auto adoptado por unanimidad el 5 de octubre de 2021, desestima el recurso de súplica y la solicitud de medidas cautelares interesados por Carles Puigdemont i Casamajó, Antoni Comín i Oliveres, Clara Ponsatí i Obiols, y Lluís Puig i Gordi, en el recurso de amparo núm. 972-2021. Este recurso tiene por objeto principal las resoluciones de 14 de octubre y 4 de noviembre de 2019, en las que se acordaba emitir, en la causa penal núm. 20907-2017, ordenes nacionales, europeas e internacionales de detención contra los recurrentes en amparo, así como los autos sucesivos que confirman esas decisiones iniciales.

La desestimación del recurso de súplica, confirma la decisión del Tribunal, adoptada el 16 de marzo de 2021, de no suspender preventivamente las órdenes de detención inaudita parte. Se considera que aquella decisión fue respetuosa con el derecho a la tutela judicial efectiva del recurrente en amparo, y no vulneró su derecho a la tutela cautelar porque el Tribunal abrió, simultáneamente, una pieza separada de medidas cautelares sujeta a un procedimiento contradictorio.

Por su parte, la decisión de no suspender la vigencia de las órdenes de detención impugnadas en amparo se basa en una consolidada doctrina constitucional, que niega la suspensión cautelar en el procedimiento de amparo de las medidas provisionales privativas de libertad o que puedan tener un impacto en el derecho a la libertad personal. El Tribunal sostiene que suspender en la pieza de cautelares del recurso de amparo una medida cautelar, adoptada por un órgano de la jurisdicción ordinaria y que conforma el objeto principal de ese recurso de amparo, supone una resolución anticipada del fondo del recurso.

En los próximos días se notificará el Auto y se enviará la resolución judicial completa.

Madrid, 5 de octubre de 2021

Para salvaguardar la estabilidad financiera mundial hay que aumentar la resiliencia de los fondos de inversión

miércoles, 6 de octubre de 2021

Para salvaguardar la estabilidad financiera mundial hay que aumentar la resiliencia de los fondos de inversión

Fondo Monetario Internacional

Por Tobias Adrian, Antonio García Pascual, Ranjit Singh y Jay Surti

Los fondos de inversión se vieron muy afectados por la pandemia; su respuesta amplificó los efectos negativos sobre los mercados financieros y los flujos de capital.

El roce que tuvimos el año pasado con uno de los shocks económicos más importantes de nuestra vida puso al descubierto algunas vulnerabilidades fundamentales que podrían afectar la estabilidad financiera mundial. Atrapados en las perturbaciones en los mercados financieros generadas por la aversión al riesgo de los inversionistas, muchos fondos de inversión se vieron gravemente afectados por las prisas por cobrar que se extendieron más allá de las fronteras, y que provocaron importantes salidas de capital procedentes de activos de riesgo y economías emergentes y en desarrollo. En este contexto, y coincidiendo con las salidas de capital de inversión del mercado monetario y los fondos de inversión colectiva, los gestores de activos se vieron obligados a vender estos activos a precio de saldo, lo cual aceleró el agotamiento de la liquidez y la caída del valor de mercado de los principales activos.

Para salvaguardar la estabilidad financiera a nivel nacional e internacional —y mejorar la protección de los mercados y economías frente a las devastadoras salidas de capital— debemos aumentar la resiliencia de los fondos de inversión. Un paso clave en esta estrategia consiste en reducir el margen de la capacidad de los modelos empresariales a la hora de ampliar los efectos macrofinancieros de los shocks adversos, para conseguir que sus operaciones comerciales no sean tan susceptibles a las ventas forzosas en períodos de tensión.

En un nuevo documento del personal técnico del FMI, se presentan las herramientas de las que disponen las autoridades económicas para reforzar la gestión de riesgos, en especial la del riesgo de liquidez. Se explica cómo lograrlo aplicando una serie de herramientas de gestión de liquidez de forma secuencial —a demanda—, en función de la intensidad de las presiones a las que se enfrenta un fondo en particular.

Indispensable para el crecimiento mundial

No es de extrañar que los fondos de inversión sean una pieza fundamental del crecimiento y la estabilidad financiera mundiales. En los últimos 20 años, el rápido crecimiento de los flujos de capital dirigidos a fondos de inversión ha sido uno de los principales factores impulsores del aumento de la participación de las instituciones no bancarias en los activos financieros mundiales, situada ahora en torno al 50%. Esto resulta beneficioso tanto para los empresarios que buscan ampliar su negocio como para las familias que desean comprar su primera vivienda o quienes buscan ahorrar de cara a la jubilación.

Los fondos de inversión son un motor imprescindible para la prosperidad, y los hay de todas formas y tamaños; por ejemplo, fondos del mercado monetario y una amplia gama de fondos de inversión colectiva. Cada vez más, es habitual que la mayoría de los fondos de inversión ofrezcan liquidez diaria a los inversionistas, como hacen los bancos con los depósitos a la vista. Sin embargo, muchos fondos se han aventurado mucho más allá de las tradicionales acciones de elevada capitalización y bonos del Estado ultraseguros, y ofrecen ahora inversiones de mayor riesgo; por ejemplo, en deuda privada y bienes inmuebles, de elevado rendimiento.

Este desplazamiento de los fondos para ofrecer a los inversionistas exposiciones a activos de mayor riesgo y menor liquidez ha hecho que, en ocasiones, su capacidad de cumplir la promesa de suministrar liquidez diariamente haya sufrido presiones en el contexto de shocks adversos. Esto se hizo evidente durante las turbulencias provocadas por el estallido de la pandemia mundial de COVID-19, que se aceleró notablemente en marzo de 2020.

En general, los fondos de inversión —al contrario que los bancos— no suelen beneficiarse de los mecanismos de apoyo públicos, como mecanismos de liquidez específicos del banco central o garantías de depósito. Esto hace que aumenten las probabilidades de que los fondos amplifiquen los efectos adversos de los shocks en los mercados financieros, mediante la venta de activos a precios de saldo, lo cual agrava la falta de liquidez en los mercados y, en ocasiones, puede llegar a generar una retirada masiva de depósitos.

Políticas: qué necesitamos y cómo hacerlo realidad

En este contexto, formulamos cuatro objetivos principales.

En primer lugar, abordar el problema de los incentivos al comportamiento ventajista (frontrunning) de los inversionistas cuando se produce un shock adverso. En segundo lugar, reducir las tensiones que existen entre la liquidez diaria y la exposición a activos no líquidos. En tercer lugar, explorar distintas opciones para incrementar la liquidez estructural y cíclica de algunos de los mercados de activos más importantes. Por último, reducir los efectos de contagio transfronterizos en las economías de mercados emergentes y en desarrollo.

Seguidamente, describimos las herramientas específicas diseñadas para abordar estos objetivos.

La mejor forma de abordar los incentivos a la salida anticipada es reducir en etapas tempranas el valor de la venta de participaciones en los fondos de inversión. Existen varios mecanismos de política que permitirían reducir el costo que soportan los inversionistas por esperar a vender sus participaciones, debilitando así los incentivos a la salida temprana, que pueden provocar episodios de liquidación.

Sostenemos la necesidad de aplicar “en cascada” una serie de herramientas de gestión de la liquidez para reducir los riesgos inherentes a la transformación de la liquidez que realizan los fondos de inversión. De este modo, puede desplegarse de forma combinada una secuencia de herramientas de gestión de liquidez cada vez más intensas, en función del nivel de tensión o shock. Por ejemplo, en el caso de los fondos del mercado monetario, la ampliación de los colchones de liquidez y su conversión a anticíclicos (primera línea de defensa) podría combinarse de forma secuencial con una congelación de una parte de las participaciones de los inversionistas por un período de tiempo mínimo y la oferta de reembolsar las retiradas de los inversionistas mediante títulos mantenidos por el fondo en vez de hacerlo en efectivo.

Con el fin de reforzar la liquidez del mercado, las políticas deben fomentar la conclusión de acuerdos comerciales alternativos; por ejemplo, los que garantizan que todos los participantes en el mercado puedan comerciar unos con otros (comercio “de todos con todos”). También debe estudiarse la adopción de mecanismos de apoyo a la liquidez más amplios y robustos; en este caso, las soluciones basadas en el mercado, como el compromiso previo de los agentes de crear mercados, deberían constituir la primera línea de defensa.

Una reforma de las políticas a través de estas distintas medidas contribuiría enormemente a limitar la necesidad de que el banco central aporte con urgencia liquidez para eventos muy improbables (“extremos”). Además, si se calibran bien, estas reformas limitarían el riesgo moral, reconociendo a la vez que los mecanismos públicos de apoyo a la liquidez pueden ser necesarios de forma esporádica, al tratarse de un sector esencial desde el punto de vista macroeconómico.

Si se aumenta la resiliencia a los shocks de estos fondos de inversión, dichas políticas resultarían beneficiosas para los países de mercados emergentes y en desarrollo que, según nuestros cálculos, después de la crisis financiera mundial recibieron el 75% de los flujos de entrada de capital a través de estos fondos. Si se combinan con las políticas macroeconómicas y macroprudenciales internas adecuadas en estos países, las medidas de política destinadas a fortalecer los fondos de inversión pueden aliviar el contagio transfronterizo, un riesgo cada vez mayor para la estabilidad financiera en las economías de mercados emergentes y en desarrollo.

Al ayudar a reducir el riesgo de perturbaciones en los mercados y la inestabilidad financiera, nuestras recomendaciones de política resultarían beneficiosas tanto para los emisores como para los inversionistas, y compensarían con creces los costos de ajuste que recaerían sobre estos.

La cooperación internacional sigue siendo crucial

Nuestro análisis subraya la importancia del actual proceso de identificación de las opciones de política, liderado por el Consejo de Estabilidad Financiera y en el cual participan las autoridades nacionales de supervisión, los bancos centrales nacionales y la Organización Internacional de Comisiones de Valores. El carácter global de las actividades de los fondos de inversión, así como la fungibilidad de los flujos financieros, hacen que para asegurar la estabilidad financiera sea necesario adoptar políticas internacionales coherentes que eviten el arbitraje regulatorio. Hace más de diez años, después de la crisis financiera mundial, las autoridades económicas aunaron esfuerzos para aumentar la seguridad de los bancos; es el momento de hacer lo mismo con los fondos de inversión.

La CNMV publica sus informes sobre los informes de gobierno corporativo y de remuneraciones de los consejeros de las sociedades cotizadas de 2020

miércoles, 6 de octubre de 2021

La CNMV publica sus informes sobre los informes de gobierno corporativo y de remuneraciones de los consejeros de las sociedades cotizadas de 2020

17 septiembre 2021

El seguimiento de las recomendaciones del Código de Buen Gobierno fue del 83,7% en 2020 (85,7% en 2019)
La presencia de mujeres en los consejos experimentó un importante aumento de casi 3 puntos respecto del año anterior, situándose en el 26,1%

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) publica los informes correspondientes a 2020 sobre los Informes Anuales de Gobierno Corporativo (IAGC) de las entidades emisoras y de los
Informes Anuales de Remuneraciones de los Consejeros (IARC).

Ambos documentos reflejan, de forma agregada y resumida, las principales conclusiones de los informes sobre ambas materias que las sociedades han enviado a la CNMV durante este año.
Informe anual de Gobierno Corporativo (IAGC)

El ejercicio 2020 ha sido el sexto en que se ha aplicado el Código de Buen Gobierno de las sociedades cotizadas de 2015 y el primero en el que se han aplicado las modificaciones introducidas tras la revisión realizada en junio de 2020.

En este sexto año, el grado de seguimiento fue del 83,7% de las recomendaciones, dos puntos menos respecto del año anterior, debido, principalmente, a las citadas modificaciones de junio 2020 cuyo nivel de cumplimiento fue aun 9 puntos inferior a la media.

Adicionalmente, se siguieron de forma parcial 0tro 9,5% (7,1% en 2019), por lo que el seguimiento total o parcial ascendió al 93,2% de las recomendaciones (92,8% en 2019).

Cabe destacar que el 32% de las compañías –42,5% en 2019- siguieron el 90% al menos de las recomendaciones del nuevo Código y una declaró cumplir el 100% (una menos que en 2019). Por el contrario, cuatro empresas (dos más que en 2019) registraron un grado de seguimiento inferior al 60%.

Todas las sociedades cotizadas declararon haber seguido las recomendaciones número 12 —que el consejo se guíe por el interés social—; 21 —que el consejo de administración no proponga la separación de ningún consejero independiente antes del cumplimiento del período estatutario para el que hubiera sido nombrado, salvo cuando concurra justa causa, apreciada por el consejo de administración previo informe de la comisión de nombramientos—; 23 —que todos los consejeros expresen su oposición cuando consideren que alguna propuesta es contraria al interés social—; 28 —que cuando los consejeros manifiesten preocupación sobre alguna propuesta y no queden resueltas, se deje constancia de ellas en el acta— y 43 —que la comisión de auditoría pueda convocar a cualquier empleado o directivo—.

Por el contrario, las recomendaciones que menos se siguieron, tanto de manera absoluta como parcial, continuaron siendo las relativas a las nuevas prácticas que recomienda el Código sobre que las sociedades de elevada capitalización cuenten con una comisión de nombramientos y con una comisión de retribuciones separadas (recomendación 48), y sobre que la remuneración variable de los consejeros esté vinculada a la entrega de acciones (recomendación 61).

En relación con el Consejo de Administración destaca que el tamaño medio se mantuvo sin variaciones respecto a 2019.

Los presidentes de los consejos de administración continuaron siendo mayoritariamente ejecutivos (50%), sobre todo en las compañías del Ibex, donde este promedio llegó al 52,9%. El porcentaje de consejeros independientes que ocupó el cargo de presidente del consejo aumentó hasta el 19,9% (13,4% en 2019).

En 2020, el 67,6% de las sociedades del Ibex 35 tuvo en sus consejos, al menos, el 50% de consejeros independientes, mismo porcentaje que en 2019. Del resto de sociedades, el 73,6% tuvo, como mínimo, un tercio de consejeros independientes en sus órganos de administración (74,2% en 2019).

La presencia de mujeres en los consejos experimentó un aumento hasta el 26,1% (23,4% en 2019) que llegó al 31,3% en el Ibex 35. Este incremento se produjo en todas las categorías aunque se concentró principalmente en las consejeras independientes. Las consejeras ejecutivas también aumentaron ligeramente hasta el 5,6% (una décima más que en 2019).

En 2020, la edad media de los consejeros fue de 60,5 años. En las compañías del Ibex 35 esta media es ligeramente superior situándose en 61,6 años.

Sobre la estructura de la propiedad, el capital flotante se redujo ligeramente hasta el 43% (43,9 en 2019). En 80 sociedades (mismo número que en 2019) la suma de participaciones significativas y paquetes accionariales en poder del consejo superó el 50% del capital.

En 30 sociedades el capital flotante fue inferior al 25%, mientras que en cuatro fue inferior al 5%.

Finalmente, hay que destacar que la participación media en la junta general disminuyó ligeramente hasta el 70% en 2019 (71,2% en 2019).

Se incrementó en 4 puntos el número de sociedades que habilitó el uso del voto a distancia (electrónico, postal, mensajería…), hasta el 51,2%.

Informe Anual de Remuneraciones de los Consejos (IARC)

El informe contiene información detallada y diversas consideraciones sobre el sistema de remuneración de los consejeros, ejecutivos o no, de las sociedades cotizadas en 2020 y el modo en que es aplicado.


Entre los aspectos susceptibles de mejora se mencionan, como en años anteriores, la información que las sociedades facilitan sobre planes de pensiones y otros sistemas de ahorro a largo plazo y sobre los criterios y métricas utilizados para la determinación de la retribución variable y su aplicación en concreto.

Si se excluye el impacto de los planes retributivos plurianuales de una sociedad del Ibex 35, las remuneraciones medias de los consejeros se redujeron en general el pasado año tanto para los ejecutivos como para los no ejecutivos. La retribución media de los consejeros ejecutivos, principalmente presidentes ejecutivos y consejeros delegados, del Ibex 35 aumentó un 5,8% (situándose en 3,4 millones de euros), debido al vencimiento de los citados planes plurianuales en una única sociedad cotizada, que ha implicado que la retribución de sus dos consejeros ejecutivos se incrementara en 48,7 millones de euros. Sin este vencimiento concreto, la remuneración media de los consejeros ejecutivos del Ibex 35 disminuyó un 18,2%. La remuneración de los consejeros ejecutivos del resto de sociedades cotizadas se redujo un 14,1% (hasta 705.000 euros). En cuanto a los consejeros no ejecutivos, su retribución se redujo un 4,5% (hasta 212.000 euros, 190.000 euros sin considerar presidentes no ejecutivos) en las sociedades del Ibex 35 y se redujo un 1,1% (hasta 88.000 euros, 80.000 euros sin considerar presidentes no ejecutivos) en el resto de compañías cotizadas.

La reserva hídrica española se encuentra al 39,9 por ciento de su capacidad

miércoles, 6 de octubre de 2021

Estado de los embalses

La reserva hídrica española se encuentra al 39,9 por ciento de su capacidad

Martes 5 de octubre de 2021

Mapa de la reserva hídrica

Mapa de la reserva hidrica


La reserva hídrica española está al 39,9 por ciento de su capacidad total. Los embalses almacenan actualmente 22.422 hectómetros cúbicos (hm³) de agua, disminuyendo en la última semana en 115 hectómetros cúbicos (el 0,2 por ciento de la capacidad total actual de los embalses).

Es el primer boletín del año hidrológico 2021-2022 y se han incluido tres embalses de la demarcación hidrográfica del Guadiana (Alcollarín: 52 Hm3; Búrdalo: 79 Hm3 y Villafranca de los Barros: 106 Hm3), por lo que la capacidad total nacional de agua embalsada es de 56.136 hm3, aumentando en 237 hm3.

La reserva por ámbitos es la siguiente:

Cantábrico Oriental se encuentra al 67,1%
Cantábrico Occidental al 59,1%
Miño-Sil al 42,8%
Galicia Costa al 56,7%
Cuencas internas del País Vasco al 71,4%
Duero al 43,5%
Tajo al 41,9%
Guadiana al 29,5%
Tinto, Odiel y Piedras al 68,1%
Guadalete-Barbate al 31,3%
Guadalquivir al 26,8%
Cuenca Mediterránea Andaluza al 37,7%
Segura al 37,4%
Júcar al 51,1%
Ebro al 50,8%
Cuencas internas de Cataluña al 69,9%
Las precipitaciones han sido abundantes en vertiente Atlántica y considerables en la vertiente Mediterránea.La máxima se ha producido en Vigo con 58,4 mm (58,4 l/m²).

La situación de las cuencas, en hectómetros cúbicos, se detalla en el siguiente cuadro: