- AIRE - https://www.aireg.es -

Cada uno en su sitio

Traemos hoy a colación la Sentencia del Tribunal Supremo de 21 de diciembre de 2007 la cual anula el apartado c) del artículo 6 de la Instrucción de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 2 de diciembre de 1996 que, a propósito de la información de propiedad y cargas que se remite por fax a las notarías según lo previsto en el artículo 354 a) del Reglamento Hipotecario dispone: «Si algún derecho inscrito hubiese caducado, se hará constar que está pendiente de cancelación».

Bueno, pues ya no hay que hacerlo.

Así, dice el TS en el Fundamento de Derecho Tercero, que “La Instrucción de 2 de diciembre de 1996, aunque responde en su letra y espíritu a los principios y directrices establecidas por el Real Decreto 2537/1994, de29 de diciembre, en orden a la información registral y en concreto a la información mediante nota simple de la titularidad, cargas, gravámenes y limitaciones a que se refiere el artículo 354 del Reglamento Hipotecario. . . en el apartado c) del citado artículo, se extralimita del contenido propio y específico de las notas simples que tienen valor puramente informativo, en tanto que cuando de certificaciones se trata, el Registrador sí efectúa una calificación con valor jurídico, por lo que procede en este particular estimar parcialmente la demanda formulada y anular el citado apartado c) del artículo 6”.

La Sentencia pone en evidencia que, a pesar de todos los pesares (léase instrucción, Dirección General u otros), el modo correcto de proporcionar información al adquirente es la certificación pues el único modo de trasladar al interesado de modo fehaciente la situación jurídica realmente vigente.

Todo lo cual debe hacernos reflexionar sobre cual es el sitio de cada uno en el marco de la seguridad jurídica extrajudicial Ya se trate de Notarios, Registradores, o empleados de unos y otros.

Reflexión que realiza nuestro compañero Alberto Juan Montes O´Connor en un artículo que acompañamos.