El Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto sobre inscripción de las personas de nacionalidad española en los Registros de Matrícula de las Oficinas consulares en el extranjero.

La Moncloa, Madrid

El Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto sobre inscripción de las personas de nacionalidad española en los Registros de Matrícula de las Oficinas consulares en el extranjero.

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha explicado que esta norma «es una pieza esencial del proceso de digitalización consular» que concluirá a finales de 2025 y supone un paso más en la modernización de los servicios consulares. «Se trata de aprovechar las oportunidades que nos brindan las nuevas herramientas digitales para conseguir una administración en el exterior más ágil, más cercana y, sobre todo, que sea más útil y más rápida para nuestros ciudadanos», ha dicho.

El Registro de Matrícula Consular, que recoge la información de los españoles en el extranjero -casi tres millones-, es una herramienta clave para que puedan ejercer, por ejemplo, su derecho de voto, y va a facilitar a los servicios consulares mejorar la protección y asistencia consular a las personas que lo necesiten, ha añadido el ministro.

Albares ha detallado que el nuevo registro evitará el desplazamiento físico de los ciudadanos porque determinados trámites se podrán realizar de forma telemática. Además, permitirá crear un Número de Identificación Consular Central (NICC), único e invariable, para facilitar las gestiones. No obstante, el ministro ha aclarado que este registro se suma al anterior, pero no lo sustituye, y que los ciudadanos que quieran seguir realizando trámites presencialmente podrán seguir haciéndolo. También se mantiene la distinción entre personas residentes en el exterior, para quienes la inscripción seguirá siendo obligatoria, y no residentes, para quienes será opcional.

En suma, ha remarcado el titular de Exteriores, es un proceso de «modernización de nuestro servicio consular que va a facilitar la rapidez y la agilidad, sin necesidad de desplazamientos presenciales, a nuestros ciudadanos que viven fuera de nuestras fronteras, y va a permitir ofrecer una atención consular eficiente, cercana y moderna».