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El diálogo social nos ha permitido abordar esta crisis con una perspectiva social y laboral más justa

El diálogo social nos ha permitido abordar esta crisis con una perspectiva social y laboral más justa

UGT

22 Enero 2021

Pepe Álvarez resalta que los sindicatos han estado a la altura y que ahora toca subir el SMI, derogar las reformas laborales y la reforma de pensiones de 2013

El Secretario General de UGT, Pepe Álvarez, ha puesto en valor el diálogo social y el impulso y responsabilidad sindical para hacer frente a la crisis provocada por la Covid-19 y ha dicho que si no fuera por él los estragos de la pandemia sobre el empleo y la protección de las personas habrían sido más devastadores. En este sentido, ha destacado que la reforma laboral de 2012, ya de por sí nociva en tiempos de bonanzas, en periodos de crisis amenaza con perpetuar una catástrofe laboral, con millones de despidos y la consiguiente pobreza absoluta de los trabajadores y trabajadoras.

Pepe Álvarez ha hecho estas declaraciones durante su intervención en la videoconferencia “El Diálogo Social en tiempos de pandemia”, organizada por la Cátedra de Sindicalismo y Diálogo social de la Universidad de Valladolid, moderada por el Secretario General de UGT-Castilla y León, Faustino Temprano. “Una iniciativa que lleva ya seis años y que con el paso de los años se ha consolidado y sirve de ejemplo”.

La pandemia acentuó la necesidad de consenso y respuesta social

Ha destacado que 2020 ha sido un año de cambios que han afectado a la salud y al empleo de los ciudadanos y ciudadanas y ha afirmado que “los sindicatos hemos estado a la altura ante una situación totalmente nueva y excepcional. Somos conscientes de que el equilibro y el consenso en los acuerdos es lo mejor para dar estabilidad a nuestro país y un beneficio para los trabajadores y trabajadoras”.

Asimismo, ha recordado que, como fruto del acuerdo, pero también de la presión, y a pesar de las voces agoreras, se logró alcanzar, antes de la pandemia, la subida del SMI a 950 euros. Una subida que no afecto en modo alguno al empleo y supuso una mejora sustancial de una parte importante de la clase trabajadora.

La iniciativa sindical permitió impulsar una regulación inédita en el ámbito laboral: el acuerdo de ERTES para proteger el empleo, frenar los despidos colectivos e hibernar la actividad empresarial; ampliar el círculo de protección social de nuestro país. Se establece así la protección por desempleo con contador a 0 y sin periodo de carencia para los afectados por un ERTE, se protege a los afectado por Covid, considerándolo a efecto de la prestación económica como prestación derivada de accidente de trabajo y se da una protección específica para los trabajadores autónomos. Además, se impulsa el Ingreso Mínimo Vital, aunque se aparta de la orientación que desde UGT queríamos; se crea una prestación extraordinaria de protección a los empleados y empleadas de hogar y se regula el teletrabajo, situándonos a la vanguardia de Europa con esta regulación. Otro avance significativo ha sido la aprobación del desarrollo reglamentario de la legislación sobre igualdad, como paso esencial para avanzar en una igualdad retributiva real (registro salarial, auditorías, evaluación de puestos, etc. )

Pepe Álvarez ha señalado que “el consenso supone la cesión en algunas de nuestras posturas, pero no por ello hemos dejado de denunciar y ser críticos ante algunas carencias e incumplimientos”. En este sentido, ha recordado el retraso en el pago de las prestaciones de los ERTES o el Ingreso Mínimo Vital (UGT puso en funcionamiento diversos sistemas de reclamación en su página web en para las personas trabajadoras) o la falta de una regulación adecuada para proteger a todas las personas desempleadas antes de la pandemia.

Ahora sí toca

Pero transcurridos ya estos largos meses, Ahora toca afrontar temas cuyas negociaciones quedaron congeladas en marzo: como la derogación de las reformas laborales, la derogación de la reforma de pensiones de 2013 y la subida del SMI, que debe alcanzar el 60 por ciento del salario medio antes de que termine esta legislatura. Nuestro sindicato pide que se sitúe en los 1000 euros brutos al mes este año. Para agilizar estos temas hemos iniciado un proceso de movilizaciones cuyo punto de partida será el 11 de febrero.
“Hemos reclamado la negociación inmediata de la derogación de la reforma laboral para impedir que de nuevo la carga de la crisis recaiga solo sobre las espaldas de las personas trabajadoras. Hay que recuperar la primacía del convenio de sector sobre el de empresa, recuperar la ultraactividad de los convenios, abordar la causalidad de los despidos colectivos y regular las subcontratas, entre otros asuntos

En pensiones, hay que derogar la reforma impuesta por el Gobierno del PP en 2013, derogando las fórmulas que impiden la actualización de las pensiones y a partir de ahí volver al acuerdo de 2011 consensuado entre Gobierno y agentes, analizarlo y realizar propuestas para garantizar un Sistema Público sostenible y con pensiones dignas.
Pepe Álvarez ha exigido además el desarrollo de las mesas de diálogo social para participar en el necesario cambio de nuestro modelo productivo (mayor presencia estatal, gobernanza, pacto por la industria, impulso y protección de los sectores estratégicos, etc.)

Otros asuntos pendientes que tienen que cerrarse ya son negociar la legislación que regule a los riders y a las plataformas digitales en su conjunto.

En definitiva, “considero que el papel de las organizaciones sindicales durante toda la pandemia ha sido ejemplar, y pretende seguir siendo igualmente influyente en la construcción del derecho social”. Los partidos políticos imitar a los agentes sociales, dejarse de luchas partidistas y buscar el entendimiento y el acuerdo porque nuestra sociedad lo necesita.


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