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No hay nada más constitucionalista que respetar la igualdad entre mujeres y hombres

No hay nada más constitucionalista que respetar la igualdad entre mujeres y hombres

03 Mar 2021

UGT

► Cristina Antoñanzas habla sobre la brecha salarial y en el empleo que sufren las mujeres respecto a los hombres, en la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados y pide que se destinen los fondos europeos a cambiar el modelo productivo, con perspectiva de igualdad.

► Este 8 de marzo, respetando las medidas de seguridad y cumpliendo con el protocolo Covid, las organizaciones sindicales nos movilizaremos en todo el país, frente a las empresas, para exigirles el cumpliento de la legislación en materia de igualdad.

La Vicesecretaria General de UGT, Cristina Antoñanzas, ha dicho durante su comparecencia en la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados, que “en un momento como el actual, que se hace uso y abuso de quién es constitucionalista y quién no, no hay nada más constitucionalista que respetar el artículo 14 de la Constitución que consagra la igualdad entre mujeres y hombres”. En este sentido, ha señalado que “aunque se han producido importantes avances legales, han tenido escaso éxito de cumplimiento”, como evidencian los datos de brecha de las mujeres en distintos ámbitos.

Ha instado al Gobierno adoptar medidas para erradicar las discriminaciones que sufren las mujeres en el mercado laboral, entre ellas la derogación de la reforma laboral de 2012, más recursos y medios económicos para hacer posible y vigilar el cumplimiento de las leyes y a las empresas “compromisos e implicación en la puesta en marcha de los planes de igualdad y los registros salariales, dos herramientas que van a permitir conocer de manera más precisa dónde se produce la infravaloración del trabajo de las mujeres”.

En este sentido, ha pedido a la patronal que cambie de actitud y retire el recurso contra el artículo 5,3 de la norma. Y es que una sentencia del Supremo dirime que los planes de igualdad tienen rango de convenio colectivo y deben negociarse con la representación legal de los trabajadores, “sin que quepa la imposición unilateral por parte de los empresarios, cuando no haya pacto”. Por tanto, “la empresa no puede crear una comisión ad hoc para negociarlos, sino que tiene que hacerlo con los representantes de los trabajadores con mayor presencia en la empresa o en el sector”.

Mayores sanciones a los que incumple la ley

Cristina Antoñanzas ha afirmado que sale barato no cumplir con la igualdad, pese al elevado coste que puede tener para nuestro país y ha demandado “elevar la cuantía de las sanciones cuando se trate con incumplimientos en materia de igualdad entre mujeres y hombres”, lo que exige modificar la Ley de Infracciones y sanciones del orden Social.

Asimismo, ha defendido “crear Comités de Brecha Salarial de Género, a imagen de los Comités de Seguridad y Salud en el Trabajo y la figura de la Delegada de Brecha Salarial; e incrementar la formación en materia de igualdad de la Inspección de Trabajo, impulsando planes específicos de intervenciones en materia de igualdad retributiva”.

Otras de las demandas de UGT son:
•La trasposición ya de la Directiva 2019/1158, del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de junio de 2019, relativa a la conciliación de la vida familiar y vida profesional de los progenitores y los cuidadores, sin esperar al plazo de tres años que finaliza en agosto de 2022. Antoñanzas ha señalado que “la retribución de los permisos parentales y permisos para cuidadores sigue siendo una cuestión pendiente en nuestro país” y por ello, consideramos que es necesario trasponer esta Directiva a nuestra legislación, para corregir los déficits existentes en materia de permisos y corresponsabilidad”.
•Impulsar la creación de Escuelas Infantiles, públicas, gratuitas o asequibles y de calidad de 0-3 años, e implementar y reforzar un sistema de cuidados de calidad, atendido por profesionales, para evitar el abandono del trabajo por las mujeres para dedicarse al cuidado de las personas dependientes.
•Incentivar medidas dirigidas a la promoción de mujeres en todos los sectores de actividad.
•Que el Gobierno impulse medidas, para reducir el abuso de la contratación a tiempo parcial con mujeres. El Tribunal de Justicia Europeo y el Tribunal Constitucional español consideran discriminatoria hacia las mujeres esa modalidad contractual.
•Impulsar dentro de la Unión Europea la Resolución del Parlamento Europeo, de 14 de junio de 2017, sobre la necesidad de una estrategia de la Unión para eliminar y prevenir la brecha de género en materia de pensiones.
•Que las estadísticas que reflejan la realidad de las diferencias entre mujeres y hombres, se publiquen con menor periodicidad, la Encuesta Cuatrienal de Estructura Salarial, la Encuesta de Condiciones de Vida con los ítems que recogía la del año 2016, la Encuesta del Empleo del Tiempo en los términos que se recogía la información en 2010.

Algunos datos y reflexiones sobre las distintas brechas:

Brecha salarial
•La brecha salarial en España se sitúa en el 21,41%, según los últimos datos disponibles, relativos a 2018. Es decir, las mujeres de media cobran 5.726,30 euros menos que los hombres al año. Esto supone 44.394 millones de euros, el 3,69% del PIB en ese mismo año. Esto supone un desfalco para las propias mujeres, para la Seguridad Social, que deja de percibir las correspondientes cotizaciones sociales y para las arcas del Estado, que dejan de ingresar impuestos por este dinero. No solo perdemos las mujeres, perdemos todos.
•Cuando el control de la empresa es privado la brecha salarial se dispara al 27,70%, frente al 9,75% si el control de la empresa es público.
•Las brechas en los convenios de empresa se sitúan en el 26,72% y en los convenios de ámbito estatal en el 22,68%. Este hecho, es uno más, que pone de relieve la necesidad de modificar la reforma laboral.
•Los complementos salariales, los pagos en especie y las horas complementarias disparan las brechas salariales. Se sitúan en el 25,85%, el 41,16% y en el 72,86%, respectivamente. Las discriminaciones más graves se producen en estos conceptos no en el salario base.
•Los sectores feminizados son los que perciben los salarios más bajos y las brechas pueden superar el 30%.
•En el sector de hostelería con sueldos muy bajos, los hombres perciben de media al año 16.271,82 euros al año y las mujeres 3.462, 94 euros menos, esto es un 21,28%.
•En los servicios esenciales, fundamentales siempre, pero más visibles por esta pandemia, la brecha salarial supera el 28%. Así la brecha entre las empleadas en los servicios de la salud y el cuidado de las personas ha pasado del 19,51% en 2017 al 28,49% en 2018.
•La brecha se da en todos los escalafones profesionales, pero donde menos en donde se perciben mejores salarios, como son los Directores y gerentes. El problema es que a estos puestos solo acceden un 1,84% de las mujeres asalariadas y reciben 12.193,11 euros menos al año que los hombres.
•La elevada presencia de las mujeres en la jornada a tiempo parcial (el 76,04%) es uno de los factores que hace descender muy significativamente los salarios medios anuales de las mujeres.
•La brecha salarial de las mujeres que permanecen en el empleo pasados los 65 años asciende al 32,86% (son mujeres que se ven obligadas a permanecer en el empleo porque no han alcanzado las cotizaciones suficientes para acceder a una pensión de jubilación).

Brecha en pensiones (las discriminaciones salariales están presentes a lo largo de toda la vida de las mujeres, desde el acceso al empleo a la jubilación)
•Brecha en el acceso a una pensión contributiva. Del total de perceptores de una pensión de jubilación el 62,88% son hombres y solamente el 37,12% son mujeres.
•Las mujeres perciben de media un 35,09% menos de pensión que los hombres.

Brecha en el empleo
•La tasa de actividad de las mujeres en relación a los hombres es 10,7 puntos inferior, según datos del año 2020.
•Las mujeres constituyen el 57,66% de las personas inactivas en España.
•Aumenta el porcentaje de personas inactivas que no buscaron empleo para dedicarse al cuidado de personas dependientes. El 93,20% fueron mujeres y solo el 6,68% hombres. Esto se debe a que se perpetúan los roles de género.
•En 2020 la población ocupada femenina sigue siendo muy inferior a la masculina. La brecha se sitúa en 11,06 puntos. Los mayores descensos de la brecha de género en las tasas de empleo han coincidido con etapas de crisis y destrucción de empleo, en las que el descenso de la tasa de empleo masculino es más acusado que el femenino. Pero su recuperación también es más rápida y mayor que la tasa de empleo femenina.
•La tasa de desempleo femenino alcanzó, en 2020, el 17,42%, frente a la tasa de paro masculina que se situó en el 13,87%. La pandemia relanza el desempleo femenino.
•Las mujeres son las más afectadas por los ERTE. Suponen el 52% del total (con datos del 21 de enero de 2021)
•Los contratos a tiempo parcial son mayoritariamente para las mujeres. El 74%. Con este tipo de contratos se produce una doble discriminación: exiguos salarios y al acceder a la pensión de jubilación.

Brecha en la corresponsabilidad y reparto de los cuidados familiares
•La falta de corresponsabilidad y de reparto de los cuidados familiares influye de manera directa en la discriminación salarial que soportan las mujeres.
•Cuando un permiso es retribuido al 100% lo disfrutan hombres y mujeres. Además, es mayor el número de hombres que de mujeres que cumplen los requisitos para acceder a este tipo de prestación. Así en 2020 del total de permisos por nacimiento y cuidado del menor las mujeres supusieron el 48,65%, frente al 51,35% de los hombres que lo solicitaron.
•La cosa cambia cuando se trata de permisos no retribuidos. En 2020 el 87,17% de personas que se acogieron a excedencias por cuidado de menores fueron mujeres, frente al 12,83% de los hombres. Cuando se trata de cuidado de familiares el porcentaje de hombres se eleva ligeramente hasta el 18,74%.
•Las medidas aprobadas durante la pandemia se quedaron cortas. Y la reducción especial de jornada con reducción de salario solo ha sido una opción para aquellas familias que han podido prescindir de estos ingresos. Por eso, UGT considera y así lo ha reclamado en numerosas ocasiones que los permisos para cuidar a menores y familiares dependientes deberían haber sido retribuidos. Muchas personas sin medios económicos suficientes no pudieron acogerse a la reducción de jornada y sueldo. Se ha excluido a las familias más vulnerables, en especial a las familias monoparentales, el 82% de las cuales están encabezadas por una mujer. están encabezadas por una mujer

Movilizaciones el 8 de marzo

La pandemia ha evidenciado aún más si cabe las discriminaciones que soportan las mujeres. Por eso, este 8 de marzo, UGT y CCOO realizaremos concentraciones conjuntas en todo el país, frente a distintas empresas, respetando las normas que fijen las autoridades sanitarias.

Exigimos al Gobierno más recursos y modificaciones legislativas para lograr la plena igualdad y a los empresarios que asumen los cambios legislativos que se han producido para cumplir con el principio de “Igual salario por trabajo de igual valor” y negocien los planes de igualdad con los representantes de los trabajadores.


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