Vacunación frente a la gripe: ¿cuál es su objetivo y en qué grupos se recomienda?

Sanidad – 4.12.2025

La vacunación refuerza la protección de las personas más vulnerables y reduce el impacto de las infecciones en el sistema sanitario. Los expertos establecen cada año las recomendaciones sobre la vacunación frente a la gripe de acuerdo a la situación epidemiológica.

Vacunación contra la gripe

Desde la temporada 2021-2022, la vacunación frente a la gripe se recomendó junto a la del COVID-19. Para la temporada 2025-2026 la Comisión de Salud Pública del Sistema Nacional de Salud ha emitido recomendaciones por separado para la vacunación frente a la gripe y frente al COVID-19 debido a que cada virus presenta una situación epidemiológica distinta. Estas recomendaciones pueden actualizarse de acuerdo a su evolución.

Según el último informe semanal del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda, con datos del 17 al 23 de noviembre, la tasa de síndrome gripal en Atención Primaria es de 40,1 casos por 100.000 habitantes, con lo que ya se supera el umbral epidémico (a nivel nacional, la situación varía entre las comunidades autónomas). En 2024 no se sobrepasó ese umbral hasta finales de diciembre.

¿Por qué es recomendable vacunarse frente a la gripe?

La vacunación es el modo más eficaz de prevenir el impacto de la gripe. Según un reciente estudio de un equipo del Instituto de Salud Carlos III, esta enfermedad produjo en España más de 33.000 hospitalizaciones, 1.800 ingresos en unidades de cuidados intensivos y 1.800 fallecimientos entre octubre de 2024 y mayo de 2025. El objetivo de la vacunación es tanto reforzar la protección de las personas más vulnerables como disminuir el impacto de las infecciones sobre la capacidad de la atención sanitaria y sociosanitaria.

La administración de una dosis de la vacuna cada temporada es necesaria porque la estructura molecular de los virus experimenta cambios que les permiten escapar de la protección conferida por la vacunación o las infecciones previas. Además, con el tiempo se van reduciendo los anticuerpos producidos por el sistema inmune tras la vacunación o la infección. Las vacunas que se utilizan cada temporada están adaptadas a los virus que es más probable que circulen.

¿Son seguras las vacunas frente a la gripe?

Sí, las vacunas tienen un perfil de seguridad muy alto. Como ocurre con todos los medicamentos, pueden provocar reacciones adversas, similares a las observadas con anteriores vacunas frente a la gripe. Las más frecuentes tras la administración son inflamación y dolor en el lugar de la inyección, fiebre, malestar o dolor muscular que pueden aparecer tras la vacunación y persistir no más de 48 horas.

Las fichas técnicas y el prospecto de las vacunas se pueden consultar en el Centro de Información de Medicamentos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

¿En qué grupos se recomienda la vacunación frente a la gripe la temporada 2025-2026?

Las autoridades sanitarias recomiendan la vacunación a cuatro grandes grupos de población (el listado completo puede consultarse en el apartado 3 del documento oficial).

1. Personas con mayor riesgo de complicaciones por gripe:

  • Personas de 60 o más años.
  • Población infantil de 6 a 59 meses.
  • Personas de 5 a 59 años con condiciones de riesgo como estar internas en residencias o instituciones cerradas, diabetes, obesidad mórbida, enfermedades crónicas, inmunosupresión, cáncer, trastornos cognitivos, enfermedad celíaca, hemofilia, anemias o ser personas fumadoras, entre otras.
  • Todas las embarazadas y mujeres durante el puerperio.
  • Personas de 5 a 18 años que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico.

2. Servicios esenciales a la comunidad:

  • Personal de centros y establecimientos sanitarios y sociosanitarios públicos y privados.
  • Personas que trabajan en servicios públicos esenciales, como bomberos y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

3. Personas que pueden transmitir la gripe a personas vulnerables:

  • Personas que proporcionan cuidados domiciliarios y convivientes con pacientes del apartado 1, incluyendo a los cuidadores principales y convivientes de los menores de 6 meses.
  • Personal y estudiantes en prácticas en centros sanitarios, sociosanitarios, centros de menores y personal de oficinas de farmacias.

4. Otros grupos de riesgo:

  • Personas de guarderías y centros de educación infantil.
  • Personas con exposición laboral a animales.

Vacunación gripe temporada 25-26: grupos dianaPool Moncloa

¿Cuándo se desarrolla la campaña de vacunación?

La campaña de vacunación se inició a partir de la última semana de septiembre y durante el mes de octubre. Cada comunidad o ciudad autónoma ha establecido su propio procedimiento para llevarla a cabo. La vacunación estará disponible hasta que finalice la temporada.

¿Cuántas dosis se administran y cuánto tardan en generar protección?

En general, se administra una sola dosis de la vacuna de la gripe, incluyendo a la población infantil entre 6 y 59 meses sin condiciones de riesgo que se vacuna por primera vez.

La protección frente al virus se desarrolla gradualmente, puede ser significativa a partir de la primera semana y alcanza el nivel óptimo aproximadamente dos semanas después de la administración de la vacuna.

¿Qué otras medidas sirven para prevenir la gripe?

Entre las medidas que los expertos recomiendan para prevenir las infecciones de transmisión respiratoria, figuran las siguientes (pueden consultarse en detalle en este documento del Ministerio de Sanidad):

  • Taparse la boca al toser o al estornudar con la parte interna del codo o con pañuelos desechables.
  • Lavarse con frecuencia las manos, sobre todo después de haber tosido o estornudado.
  • Limitar el contacto, en la medida de lo posible, con otras personas si se tiene malestar, fiebre u otros síntomas de gripe.
  • Procurar no reutilizar los pañuelos empleados al estornudar o al limpiar las secreciones nasales.
  • En caso de presentar síntomas respiratorios, es recomendable el uso de mascarilla. También se aconseja su utilización como medida de protección personal a personas vulnerables, como personas mayores o inmunodeprimidas, especialmente en espacios cerrados.
  • Evitar el contacto con personas enfermas.
  • Ventilar los espacios cerrados, especialmente en lugares concurridos.

Recomendaciones para prevenir la gripePool Moncloa

¿Qué medidas han acordado las administraciones frente a los virus respiratorios en la temporada 2025-2026?

La Comisión de Salud Pública, integrada por el Ministerio de Sanidad y las consejerías de salud de todas las comunidades y ciudades autónomas, aprobó el 3 de diciembre el Documento Marco de Recomendaciones para el control de las Infecciones Respiratorias Agudas. Su fin es mejorar la respuesta ante la epidemia estacional de virus respiratorios durante la temporada 2025-2026.

Esa respuesta parte de la vigilancia de esas infecciones a partir de múltiples fuentes que monitorizan la transmisibilidad, la gravedad y el impacto sanitario. La combinación semanal de los datos posibilita una evaluación continua del riesgo. El documento define cuatro escenarios, lo que permite adaptar las medidas a la evolución de la situación epidemiológica en cada territorio:

  • Situación interepidémica o basal
  • Epidemia de nivel bajo o medio
  • Epidemia de nivel alto
  • Epidemia de nivel muy alto

Las medidas deben aplicarse de forma escalonada y garantizando que en cada nivel se implementen también las recomendaciones de los anteriores. Entre las medidas comunes a todos los escenarios, figuran las recomendaciones de vacunación y la formación del personal. También se promueve la ventilación adecuada de espacios, la higiene respiratoria y de manos, etcétera.

En el escenario de situación interepidémica, se recomienda el uso de mascarilla quirúrgica por las personas con síntomas respiratorios, especialmente si van a tener contacto con personas vulnerables, así como su uso continuado por los trabajadores sintomáticos en centros sociosanitarios.

En el escenario de epidemia de nivel bajo o medio, se refuerza la coordinación interinstitucional y la comunicación activa con la ciudadanía. En cuanto a la mascarilla, se intensifica la recomendación de su uso por las personas con síntomas y en entornos vulnerables; en hospitales, se recomienda su uso en áreas sensibles tanto por profesionales como por pacientes y acompañantes, y en centros residenciales, se mantiene el uso continuado por trabajadores con síntomas y se pueden adoptar medidas adicionales si se detecta transmisión.

En el escenario de epidemia de nivel alto, se adaptarán los planes de continuidad asistencial y se recomienda el uso generalizado de mascarilla en espacios comunes de centros sanitarios, como salas de espera o urgencias. En centros residenciales se revisa la política de visitas, y se aconseja a personas vulnerables usar la mascarilla en espacios cerrados sin ventilación adecuada.

En el escenario de epidemia de nivel muy alto, se activa la coordinación extraordinaria entre territorios, y las autoridades sanitarias podrán establecer medidas excepcionales para el control de la transmisión en determinados contextos o colectivos especialmente expuestos.